jueves, 17 de enero de 2019

Muralla Medieval de Tibi (Alicante) CA-401



Localización: 

 Los restos de la antigua muralla medieval de Tibi se encuentran localizados en la población homónima, perteneciente a la comarca alicantina de L´Alcoià.

Localización en Google Maps

Vista de la Puerta de las Murallas de Tibi en Google

 Para llegar hasta ellos, sólo hay que dirigirse al centro urbano de la población, para lo cual tomaremos la salida de Tibi en la autovía Alicante-Alcoy. Al llegar a la entrada a la población encontramos una rotonda donde se ubica el único resto de la muralla: La Puerta de Tibi.


Localización en el mapa topográfico

Historia:

 No es posible dar una fecha exacta de la fundación de Tibi, que en latín significa “para ti”, pero ya existía en épocas anteriores a la dominación romana del territorio, porque siendo Hispania provincia del Imperio Romano, el gobernador encargado de su administración creyó conveniente mantener los pueblos de la huerta de Lucentum (Alicante) con el riego procedente de la actual Foia de Castalla, y entre ellas la población de Tibi.

 Los orígenes del castillo y de la población se remontan a la época de dominación musulmana, en la época califal-taifal, es decir, en el siglo X de nuestra era, tras la conquista almorávide de este territorio.

 Estuvo la medina de Tibi gobernada por varios reyes, y en esta época fue construido su castillo, así como la mezquita aljama. Los restos del castillo existen en la actualidad, no así los de la torre alminar que serviría como torre defensiva y de llamada a la oración, dependiente del castillo y más tarde convertida en campanario de la actual iglesia cristiana.

 La medina de Tibi perteneció hasta el año 1.240 al rey almohade Zayt-Abu-Zayt, y fue conquistado por el rey Jaime I de Aragón sobre el año 1.242.

 En el año 1.244, según el Tratado de Almizra celebrado entre Alfonso X y el propio rey Jaime I en las dependencias del Castillo de Almizra ( ver post en nuestro Blog), se trazó una línea que serviría de frontera entre las coronas de Castilla y Aragón, que partía de Biar y pasaba por Tibi y Busot hasta el mar.

 Jaime I entregó la villa de Tibi a Don Pedro Sancho de Lienda (caballero navarro) y a su esposa Doña Ixoris de Soler, que tomaron posesión de un pueblo de unas 150 casas de cristianos viejos, familias que mantuvieron la fe cristiana durante los 700 años que duró la dominación islámica. El alcaide del castillo fue el caballero Don Alfonso de Soler, hermano de la esposa de Don Pedro Sancho.

 En el año 1.337 se otorgó licencia a Don Alfonso Martínez de Morera para celebrar los oficios y primera misa en la antigua aljama de Tibi, previa a su reconversión en iglesia cristiana, que se convirtió a partir de entonces en rectoría de moriscos. El 1.339 se recogieron donativos para levantar en ella el templo cristiano, recogiéndose en cantidad suficiente para construir, además, una ermita en honor de Santa María Magdalena, a quien posteriormente se consagró la iglesia actual, asi como la construcción de una primitiva muralla perimetral en toda la población.

 El señorío de la villa de Tibi y su castillo tuvo sucesivos señores hasta que, a mediados del siglo XV, pasó a manos del Marqués de Villena, Don Juan Pacheco, señor feudal de todo el territorio desde Jumilla a Villena y desde Belmonte (Cuenca) hasta Tibi. Fue el que acabó la construcción del recinto amurallado de Tibi. Posteriormente, a principios del siglo XVIII, el señorío pasó a manos del Marqués de Dos Aguas, hasta su extinción en el año 1.717.

 En el año 1.705, tras la Guerra de Sucesión, y por haberse mantenido fiel Tibi al rey Felipe V, éste le concedió el título de “Muy Leal, Noble y Fiel Villa de Tibi”.



Escudo de la población de Tibi

Estado actual:

 Poco se conoce de la distribución original de la muralla en torno a la población ni tampoco de las defensas que contenía, desconociéndose si tenía torres de defensa y en qué número aunque es de suponer que existirían en los ángulos de su perimetrado. 

 A tenor de los restos existentes se puede suponer que la muralla no alcanzaría más allá de los 4 metros de altura en los lienzos de la misma.

 El testimonio que nos ha quedado en la actualidad se ciñe a la puerta de acceso oeste al recinto, conocida como Puerta de Tibi, construida en sillería labrada de piedra arenisca local situada a la entrada de la población.

Galería fotográfica: