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En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

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Ximo García Rico

Elda, Septiembre de 2.013

martes, 10 de febrero de 2015

Poblado Amurallado del Tabayá (Aspe) CA-386


Localización:

El Poblado Amurallado del Tabayá,  se encuentra situado a unos 4 km. al  SE de la población alicantina de Aspe, en la comarca del Vinalopó Mitjá.

Localización del yacimiento en Google Maps

 Su localización exacta se encuentra en las estribaciones occidentales de la Sierra del Tabayá, que se encuentra frente al Castillo del Río, en la zona en que dicha sierra desciende hacia el comienzo del Embalse de Elche, cercano al poblado. Desde la senda que nos lleva al Castillo del Río se accede al poblado salvando una fuerte pendiente de unos 130 metros.

Localización en el mapa topográfico

Historia:

 Los primeros poblamientos en Aspe se adscriben a la Edad del Bronce, y prueba de ello es el presente poblado amurallado situado en el Tabayá, correspondiente a un “castrum” de dicha época prehistórica, por los restos encontrados en él, que junto al poblado de La Horna, constituyen los restos más importantes adscritos a la Edad del Bronce en esta parte del Vinalopó Mitjá.

 Fueron los musulmanes que habitaron el Castillo del Río, seguramente, quienes pusieron el nombre a la Sierra del Tabayá: la sierra pared, la sierra muro, del árabe tabiyya, vocablo que se usa para denominar los muros fabricados en tapial.

 La sierra, también denominada desde antiguo como Tabaiá o Tabeyán, es conocida por albergar, en sus cotas superiores, uno de los yacimientos de la Edad del Bronce más interesantes de la Comunidad Valenciana, que se encuentra a unos 300 m. de altura, con un desnivel de aproximadamente 130 m. sobre el río Vinalopó, y una pendiente muy fuerte, casi del 50%.

 El yacimiento lo dio a conocer el Grupo de la Operación Rescate del colegio Padre Dehón de Novelda y, en el año 1.982, el profesor Navarro Mederos señala la presencia de cerámicas pertenecientes al Bronce Final, en una estructura tumular alterada por los clandestinos.

 En el año 1.987, el Dr. Mauro S. Hernández, de la Universidad de Alicante, inició la primera de las cinco campañas de excavación arqueológica que dedicó a este yacimiento, que depararon un gran volumen de información y de restos materiales, sobre todo cerámicos, que actualmente se encuentran en el MARQ de Alicante.

 Por otra parte, la publicación de un cuenco campaniforme recogido por aficionados y expuesto en el Museo de Novelda, que encuentra registros similares en fragmentos cerámicos recuperados en los niveles más antiguos del yacimiento, hacen que nos encontremos ante un poblado que presenta una secuencia cultural amplia que abarcaría desde la época Campaniforme , hacia la mitad del III milenio a.C, hasta el primer tercio del I milenio a.C, pasando por un periodo de fuerte influencia argárica.


Escudo de la población de Aspe

Estado actual:

 El Poblado Amurallado del Tabayá es un asentamiento humano de la época media de la Edad del Bronce (segunda mitad del II milenio a.C.), que se encuentra en un estratégico cerro de fácil defensa.

 Es un buen ejemplo de asentamiento de esta edad, donde se buscaban cerros o cabezos en los que la orografía del terreno facilitaba la defensa del mismo.

 En la primera campaña de excavaciones, durante el mes de Agosto de 1.987, se descubrió un excepcional conjunto cerámico del Bronce Final, compuesto de diferentes vasijas de cuerpos troncocónicos, cónicos y globulares, decoradas con acanaladuras e incisiones sobre superficie buñida y, bajo un pavimento de una de las estancias, se localizó un enterramiento singular de un indivíduo masculino en decúbito lateral derecho, que portaba una alabarda de bronce, pieza vinculada a elementos de prestigio que refuerzan, aún más si cabe, la presencia de élites sociales en estos momentos de la prehistoria.

 Tan sólo unos pocos individuos se encuentran enterrados bajo los niveles de habitación, que son de distintas edades, pues algunos niños se han localizado inhumados en vasijas de barro, posiblemente del mismo linaje. Del resto de los habitantes del poblado, habitado durante cientos de años, se desconoce su lugar de enterramiento, ya que no se ha localizado la necrópolis adscrita al poblado.

 Desde el punto de vista espacial o territorial, el poblado de El Tabaiá se encuentra en el límite o frontera entre dos culturas propias de la Edad del Bronce: la cultura argárica y la cultura del bronce meridional valenciano, ya que posiblemente perteneció a ambas en distintos momentos de su historia, como ocurre en otros poblados del Valle del Vinalopó, encontrando en la Vega Baja asentamientos eminentemente argáricos y, en L´Alcoiá, otros netamente del Bronce valenciano.

 Se ha considerado la cultura argárica como una de las primeras sociedades-estado de nuestra prehistoria reciente, y se caracteriza por poblados situados en cerros elevados, con buena visibilidad, control de vías de paso y cercano a recursos hídricos, que llegaron a tener sistemas defensivos formados por murallas y torres. Este denominado “encastillamiento”, que ya se empieza a dar en el Campaniforme, se considera como el punto de no retorno entre las sociedades segmentarias, de alto grado de igualdad social, propias del Neolítico superior, y la jerarquización social emergente que observamos, sobre todo en enterramientos, en estos poblados del II milenio antes de nuestra era.

 El nombre de la cultura argárica viene del emblemático yacimiento de El Argar, en Antas (Almería). Sus poblados, además de las características antes mencionadas, poseen una clara uniformidad material, abundancia de armamento militar y de prestigio fabricado en bronce. Su expansión coincide con los valles del Vinalopó y al sur ocupa las provincias de Murcia, Almería y parte de la de Granada.

 Sus casas se construían con una base de muros levantados en mampostería ordinaria, trabados con barro y yeso, cuando éste estaba disponible, lo que en nuestro caso sería seguro dada la proximidad a las canteras de la cercana Agost. Las paredes se apoyaban en la ladera del cerro y sus techumbres, soportadas por postes de madera anclados en el suelo, se construían con barro y paja sobre una empalizada.

 La parte superior del poblado mantiene en un estado bastante aceptable los restos de una antigua atalaya vigía construida con técnica de piedra seca, y que constituiría la zona fortificada del poblado, a cuyo alrededor se levantaría el mismo.

 Estas gentes, que habitaron el término municipal desde hace algo más de 4.000 años, se adaptaron al medio, crecieron y fueron evolucionando hacia sociedades más complejas desde el punto de vista social y cultural.

 BIBLIOGRAFIA:
Mauro S. Hernández Pérez (1.985) : “La Edad del Bronce en el País Valenciano. Panorama y perspectivas”. Arqueología del País Valenciano. Panorama y perspectivas. Alicante, págs. 101-119

Galería fotográfica:











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