Información General

Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

Si es de vuestro agrado, nos sentimos contentos y nuestro trabajo no habrá sido en vano.

Gracias por vuestra visita...

Ximo G. Rico. Presidente Asociación "Amigos del Castillo de Elda"

Elda, Septiembre de 2.013

martes, 31 de diciembre de 2013

Torre Escaleta (Santa Pola) CA-164



Localización:

La Torre Escaleta, también conocida como Torre de Escaletes o Torre de Pep, se encuentra situada en las cercanías de la costa mediterránea alicantina al norte de la ciudad de Santa Pola, en unas lomas cercanas a la izquierda de la Avda. de Santiago Bernabéu, camino de la playa del Carabassí a los pies del Cabo de Santa Pola, y frente a la Isla de Tabarca.


Localización en Google Maps

Vista de la Torre Escaleta en Google

 Para llegar hasta ella, hay que tomar la salida de la población hacia la mencionada avenida. A nuestra izquierda veremos las primeras estribaciones de la sierra de Santa Pola y es aquí donde está ubicada la mencionada torre. Al final de este post encontraréis el lugar exacto para acceder a la torre, un nuevo acceso creado hace poco tiempo mediante una senda que parte desde la misma carretera.

Localización en el mapa topográfico

Historia:

 Su origen, al igual que otras torres de la costa, se debe a que en el año 1.552 un bajel berberisco capitaneado por Salah Rais, llega a la costa ilicitana, en las cercanías de la playa del Pinet escasamente defendida por algunos vigías de guardia, para evitar que los contrabandistas cruzaran la albufera al amparo de la noche y  los controles impuestos por el marqués de Elche, y se percatan de la poca presencia defensiva. Toman tierra y rápidamente se adentran hasta la villa ilicitana donde, después  de intentar su asalto, capturaron importante botín en enseres y personas.

 Esto provoca que las autoridades  y las clases altas crearan el conocido como Resguardo de la Costa, institución encargada de crear una tupida red de alerta y prevención de ataques de enclaves de costa y de recintos urbanos, ya que en 1.550 el pirata Dragut, mercenario a sueldo de los turcos, castigaba las costas de la huerta de Alicante allí donde las defensas se relajaban.

 Por ello, las autoridades decidieron dotar a la costa ilicitana y al casco urbano de Elche, así como a su huerta, de un sistema defensivo que mantuviera la alerta ante los ataques moriscos, naciendo así una serie de torres de defensa con el objetivo de frenar los ataques de los piratas, levantando un sistema a lo largo de la huerta y costa ilicitana con diversas torres vigia, entre las que destacaron  Ressemblanc, Vaillós, Palombar, Carrús, Asprillas, Estaña y Gaitán, que unidas a las costeras de Tamarit, Pinet, Escaletes, Talayola y Carabassí,  constituyendo el sistema defensivo anexo a la ciudad de Elche y a la fortaleza de Santa Pola, gracias al experto ingeniero italiano Giovanni Baptista Antonelli en el año 1.562.






Escudo de la población de Santa Pola

Estado actual:


 Se trata de una torre almenara de planta circular y morfología troncocónica, de una sola altura y rematada por una corsera de ménsulas dotada de parapeto simple sin abocetar, de reducida altura que delimita una plataforma horizontal donde se dispondría la artillería.

 Está construida en mampostería irregular, extraída con seguridad de unas canteras cercanas a su ubicación, con un aparejo irregular dispuesto en hiladas horizontales, trabadas con mortero de cal y grava de tonalidad blanquecina y revocada con mortero de cal de tonalidad grisácea, parcialmente conservado. El acceso se encuentra al noroeste, dispuesto en altura, de morfología rectangular y construido en sillarejo de origen local, trabajado con puntero y trabado con mortero. El sistema de acceso se remata con una doble puerta, dejando un pasillo entre ambas, para disponer un vano en el lado derecho que lleva a una escalera de caracol, integrada en el muro interno de la torre y que sirve para acceder al piso superior. El lado contrario muestra la gorronera, que facilita el encastre del alamud. Tras su última remodelación, la puerta ha sido tapiada para evitar la entrada a la torre.

 Además, presenta una placa conmemorativa , realizada en una losa caliza diferente al resto de la construcción, de la visita que realizó el Virrey de Valencia Vespasiano Gonzaga en el año 1.577 con motivo de su construcción. El texto se encuentra algo incompleto, seguramente perdido en el siglo XIX, que dice:

(Vespasiano Gonza)GA COLOMA
PRINCIPE DE SABIONEDA
DUQUE DE TRAYETO MAQUES
DE HOSTIANO,
CONDE DE FUNDI Y DE RO(drigo)
AÑO …. ( MDLXXVII)

 Como construcciones anexas, la torre cuenta al noroeste con un aljibe de planta rectangular y bóveda de cañón a una distancia de unos 20 metros. Está construido en mampostería caliza de tamaño irregular y trabado con mortero de cal y grava de tonalidad blanquecina, de aspecto y composición análogo al descrito anteriormente para la torre.

 Los datos documentales nos confirman que la torre ya estaba edificada antes de que el ingeniero militar italiano Antonelli il Vecchio redactara su memoria sobre la defensa de la costa del Reino de Valencia en el año 1.561, en la cual sólo pide que se le dote de un “morterete para guardar y echar corsarios de unas caletas...”. Por otra parte, en un escrito de Pedro de Navas, redactado en el año 1.787, indica que la torre “se construyó en 1.577, según consta en un escrito de su muro”, haciendo referencia al texto de la losa que hay en su lienzo (Menéndez Fueyo, 2014). Tambien indica que “ se halla en buen estado para su defensa a cuyo fin tiene un cañón de bronce del calibre de a 8 bien montado, un juego de armas completo, un botafuego, una plomada, 4 espegues, 2 chifles de asta y madera, un guardafuego y 43 balas del calibre de a 4, con 92 libras de pólvora”. Asimismo, queda documentado que en una serie de informes de gastos de reparaciones financiadas por Enrique Scorcia y Ladrón, en el año 1.654, se destina una cantidad para reparar su parapeto que se encontraba en mal estado e impedía la disposición de la artillería en la plataforma superior.

 En cuanto a su dotación, se señala que “... consiste en 3 torreros que semanalmente se releban quedando solo uno de guardia...”. La paga establecida ascendía a 34 libras y 10 sueldos, durante la primera tercia (García Mas, Requena Amoraga 1988). Con posterioridad, las referencias a la torre son escasas, limitándose a señalarse reformas puntuales, ocasionadas por su paulatino deterioro, así como por la falta de cuidado durante el tiempo en que las torres se encuentran abandonadas (Pradells Nadal, 1995). Su último servicio lo realiza en Marzo de 1.870, cuando el capitán teniente del Cuerpo de Ingenieros Joaquín Aguado, informa que la torre es vendida al Cuerpo de Carabineros por 34 reales, constando en su informe que “... consta de dos cuerpos de habitación y la batería. Al primero se sube por escala de cuerda y de éste al segundo piso y la batería por escalera de mampostería. No existe más puerta de madera que la de entrada, que está forrada de chapa de hierro y casi deteriorada del todo. Sobre la batería hay un garitón y al lado de él un aljibe bastante deteriorado” (Menéndez Fueyo, 2012). De esta forma señala que la torre se encuentra muy deteriorada y que es conveniente su rehabilitación para cumplir su misión de vigilar la bahía de Santa Pola.

 Estamos pues ante una torre abaluartada de costa con una excepcional conservación y que fue pieza clave para la vigilancia de la bahía de Santa Pola.

Galería fotográfica:













  




















Visita cursada el pasado 2-Octubre-2.018

 Al cabo de unos años volví a visitar la Torre Escaleta, exactamente el pasado 2 de Octubre de 2.018 y encontré agradablemente que la misma había sido restaurada y además, habían hecho un acceso mucho más agradable para su visita. Dicho acceso se encuentra en la Avda. principal de acceso a la playa del Carabassí, yendo hacia Santa Pola del Este, donde un cartel avisador y una escalinata, tipo sendero, nos llevan directamente a la torre salvando un desnivel de unos 75 metros. En las fotos siguientes podéis observar el emplazamiento del sendero, asi como el estado actual de la Torre Escaleta.











lunes, 30 de diciembre de 2013

Torre de la Isleta (El Campello) CA-121



Localización:

 La Torre de la Isleta, también llamada Torre de L´Illeta, está situada en El Campello, municipio de la comarca de L´Alacantí, en una pequeña bahía situada junto al mar, y no muy lejos del famosísimo yacimiento arqueológico de La Illeta dels Banyets, antigua factoría salazonera perteneciente a la época alto-imperial romana del Tossal de Manises (Lucentum), situada en la Albufereta.


Localización en Google Maps

Vista de la Torre de la Isleta en Google

 Para llegar hasta ella, hay que tomar la carretera nacional Alicante-Benidorm. Tras atravesar El Campello, encontraremos una rotonda muy peculiar, llamada Rotonda de los Peces, llamada así por los peces metálicos que la adorna, y salimos de ella en dirección a las playas. Sin pérdida, nos encontraremos a los pies de la torre tras recorrer un par de kilómetros. Junto a ella, también se encuentra el Yacimiento ibero-romano de la Illeta dels Banyets, que podemos visitar al mismo tiempo, así como una antigua casamata de la época de la Guerra Civil.


Localización en el mapa topográfico

  Historia:

La red de torres-vigía de la costa alicantina constituyeron los “ojos” ante los ataques de los piratas berberiscos del Norte de África.

Algunas, más cercanas al mar, tenían como misión formar una red de alerta rápida para dar aviso de la proximidad de los enemigos al castillo-fortaleza más cercano, que presumiblemente en este caso sería el de Santa Bárbara, en Alicante. 

En cualquier caso, no hay que olvidar que el margen de las tensiones entre comunidades cristianas y musulmanas después de la expulsión de los moriscos a principios del siglo XVII, los factores de inseguridad se mantuvieron hasta algunos siglos después. 

 Los ataques berberiscos a la costa alicantina se mantuvieron hasta bien entrado el siglo XVII y, posteriormente, la amenaza de la flota de guerra francesa estuvo presente durante la Guerra de los Treinta Años. Además, el bandidaje, oculto en las cercanas montañas alicantinas, también tuvo su incidencia en el mantenimiento de estas torres vigía de costa.

 Son pues, un excelente ejemplo de arquitectura militar-defensiva adaptada a las circunstancias sociales de estos siglos .Su construcción data del año 1.555, por orden de don Buenaventura de Cárdenas, duque de Maqueda y virrey de Valencia.

 La historia de la población de El Campello está íntimamente ligada a la de la ciudad de Alicante, de la que dista escasamente doce kilómetros. De hecho, fue partida rural de ella hasta el año 1.901, si bien a finales del siglo XIX había figurado como independiente durante algún tiempo.

 Todos los acontecimientos bélicos que sucedieron con relación a Alicante capital incidieron, en mayor o menor grado, con los de El Campello.

 El Campello carece de un castillo que a lo largo de su historia le diese protección, ya que, como hemos indicado, esta función correspondería al Castillo de Santa Bárbara y al de San Fernando, en la capital. Sin embargo, por su proximidad al mar, sí que desempeñó una labor importante como puesto avanzado de alerta ante los ataques berberiscos.




Escudo de la población de El Campello

Estado actual:




La torre antes de su reconstrucción



 Se trata de una torre almenara, con planta circular de 42,40 metros de perímetro exterior máximo y forma troncocónica, rematada por una corsera ciega de ménsulas de sillería con parapeto corrido en mampostería irregular y mortero, que recorre toda la batería.

 La torre está construida con dos tipos de paramentos: el primero se sitúa en la base y está formada por 3 hiladas de grandes sillares – hasta 1,35 metros de altura -en disposición similar a la soga y tizón. El resto de la torre alterna el chapado en sillarejo con la mampostería irregular. Todo ello está trabado con mortero de cal, grava y arena. Los sillares y sillarejo son de arenisca local extraídos del mismo promontorio. El acceso al propugnáculo se realiza en altura, enmarcando en sillarejo de forma rectangular, con un arco rebajado. En el interior, la torre tiene dos plantas: una sala interior de planta circular con cubierta abovedada a la que se tiene acceso desde el exterior y una plataforma o batería que se accede desde la anterior mediante una escalera de caracol de mampostería.

 Con las pruebas gráficas que se poseen del informe del Capitán de Ingenieros Joaquín Aguado de 1.870, y la documentación fotográfica de principios del siglo XX, así como de la planimetría del proyecto de restauración realizado por el arquitecto alicantino Marius Beviá en el año 1.989, sabemos que muy posiblemente no tuvo el remate que actualmente la corona. La adopción definitiva de la corsera ciega ha sido fruto de la propuesta de restauración, una solución que se enmarca perfectamente dentro de los modelos adoptados a partir de la segunda mitad del siglo XVI, importados principalmente por ingenieros italianos como Antonelli il Vecchio y Cristóbal Antonelli. Su modelo real se halla más cerca del remate amatacanado, similar al de torres costeras como la de Sa Rápita, en Mallorca o la Torre Escaleta de Santa Pola, con grandes ladroneras o quizás balcones amatacanados.

 La documentación histórica es parca, aunque muy clarificadora. Algunos estudios proponen la existencia de una torre islámica previa a la actual construcción (Roselló Verger, 1999), aunque no disponemos de ningún dato arqueológico que avale semejante afirmación. A la vista de las trazas arquitectónicas, creemos que su levantamiento no debe andar muy lejos de la segunda mitad del siglo XVI, posiblemente dentro de los planes de defensa del Duque de Maqueda, fecha coincidente con la primera cita documental sobre la torre que pertenece al ingeniero italiano Antonelli il Vecchio quien, en su memorial de 1.561, señalaba que “...a la torre dela Ysleta sele hara su guirnalda y se proveera de un pedrero por guardar aquel reçesso seguro de levante y tramontana, que ay al pie della y lo mas que pudiesse del desembarcadero que ay para la huerta de alicante...” (Menéndez Fueyo, 1996, 2014).


 Como referencia a destacar, señalemos el informe del 2 de mayo de 1.870 firmado por el Capitán Teniente de Ingenieros Joaquín Aguado donde la torre “... consta de un cuerpo de habitación y la batería. Se subía al primero por escala de cuerda y a la batería por escalera de mampostería que se haya muy deteriorada, la puerta de entrada es de madera forrada de chapa de hierro. El techo es la bóveda que corresponde la batería, sobre la que hay un garitón y algunos canes salientes sobre los que dicen hubo habitaciones. A unos 80 metros de ella se encuentra un algibe en buen estado con su puerta...”.

 La Torre de la Isleta es sin duda el más bello exponente de las construcciones militares de costa de Alicante. Ninguna le supera en dimensiones y porte, siendo también, después de su restauración, de las mejores conservadas en la costa alicantina.

 Galería fotográfica:


















VISITA EFECTUADA EL 11-12-18: