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Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

Si es de vuestro agrado, nos sentimos contentos y nuestro trabajo no habrá sido en vano.

Gracias por vuestra visita...

Ximo García Rico

Elda, Septiembre de 2.013

viernes, 6 de diciembre de 2013

Torre de Rizo (San Juan, Alicante) CA-267 (DESAPARECIDA)



Localización

 Entre los confines de los términos municipales de Alicante y San Juan, existe una zona denominada la Partida de la Condomina, zona de huerta antigua que en la actualidad ha sido en la mayoría de su extensión absorbida por las modernas urbanizaciones de la Paya de San Juan, y en las que existen una veintena de torres vigía y de defensa, muchas de ellas abaluartadas, en muy distintos grados de conservación. Algunas desaparecidas por completo, otras en estado de semirruina y las más, afortunadamente, en un excepcional estado de conservación. Son las llamadas “Torres de la Huerta”, con un alto interés cultural e histórico de la provincia de Alicante, como es el caso de la presente Torre de Rizo.

 Su ubicación exacta se encontraba entre la playa de la Albufereta y el conocidísimo Tossal de Manises, antiguo asentamiento ibero-romano de esta parte de Alicante. Estaba situada en el Camino del Ciprés, al norte de la Torre Sarrió, y a tan sólo unos trescientos metros de la misma. Desafortunadamente con su demolición hemos perdido uno de los monumentos históricos de la provincia de Alicante.

Historia:

 La partida de la Condomina se ha caracterizado, ya desde época lejana, por el establecimiento de población en numerosas villas dispersas, que en la mayoría se mantienen en la actualidad y que se comenzaron a construir tras la desaparición de la ciudad romana del Tossal de Manises.

 Algunas, más cercanas al mar, tenían como misión formar una red de alerta rápida para dar aviso de la proximidad de los enemigos al castillo-fortaleza más cercano, que presumiblemente sería el de Santa Bárbara, en Alicante. Otras, situadas más al interior, formarían parte integrante de la masía a la que pertenecían, constituyendo lo que en el Maestrazgo valenciano se conoce como “masía fortificada”, haciendo que la defensa de las mismas se realizase de forma autónoma, en la que la defensa de ellas se basaba en una gran torre de recia construcción en la que los miembros que formaban dichas masías se refugiaban de los ataques hostiles.

 En cualquier caso, no hay que olvidar que el margen de las tensiones entre comunidades cristianas y musulmanas después de la expulsión de los moriscos a principios del siglo XVII, los factores de inseguridad se mantuvieron hasta algunos siglos después. Los ataques berberiscos a la costa alicantina se mantuvieron hasta bien entrado el siglo XVII y, posteriormente, la amenaza de la flota de guerra francesa estuvo presente durante la Guerra de los Treinta Años. Además, el bandidaje, oculto en las cercanas montañas alicantinas, también tuvo su incidencia en el mantenimiento de estas casas fortificadas.

 Son pues, un excelente ejemplo de arquitectura militar-defensiva adaptada a las circunstancias sociales de estos siglos y se tiene conocimiento de que al menos existieron unas 30 torres, de las cuales muchas de ellas, las 26 que  presentamos aquí, están debidamente catalogadas, mientras que otras han desaparecido por completo, como es el caso de la presente.

 Su construcción data de finales del siglo XVI.

Estado actual:


 La Torre de Rizo se presentaba como una torre adosada a una antigua vivienda agrícola de la huerta, siendo de planta cuadrada y con un pequeño basamento saliente, sobre el que descansaba la construcción, hecho para aguantar la sobrecarga de sus muros, ya que debido a tener  planta baja y tres pisos, su altura es considerable.

 Tenía su cuerpo enteramente fabricado en sillería, varias ventanas y una aspillera, poseyendo una pequeña puerta de acceso hecha en uno de los lados de la misma.

 Por ser una de las torres desaparecidas en la actualidad en la huerta de San Juan y habiendo tenido la fortuna de poseer alguna fotografía antigua de ella, hemos creído oportuno presentarla en este catálogo de fortificaciones de Alicante, como ejemplo de lo que nunca tuvo que ocurrir al haber permitido las autoridades su demolición a finales del año 1.987.


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