Información General

Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

Si es de vuestro agrado, nos sentimos contentos y nuestro trabajo no habrá sido en vano.

Gracias por vuestra visita...

Ximo G. Rico. Presidente Asociación "Amigos del Castillo de Elda"

Elda, Septiembre de 2.013

jueves, 27 de febrero de 2014

Torre Rois de Liori (Alcalalí) CA-185



Localización:

 La Torre de Rois de Liori, resto de lo que fue el palacio señorial de la familia Rois de Liori, se encuentra situada en el municipio alicantino de Alcalalí, en la comarca de la Marina Alta, cerca de la población de Jalón.


Localización en Google Maps

Vista de la Torre Rois de Liori en Google

 La torre destaca por su altura de entre el resto de las edificaciones de la población, por lo que llegar hasta ella no es nada difícil, aparte de que está muy cerca de la iglesia parroquial de la población, en el centro de la misma.


Localización en el mapa topográfico

Historia:

 Existen referencias documentales sobre esta población desde el siglo XI, al tratarse de una alquería musulmana fundada en dicho siglo, después de la invasión árabe de los territorios de esta parte de Alicante.

 Tras su reconquista por el rey Jaime I el Conquistador, sería incorporada a los territorios cristianos en el año 1.245. Posteriomente, el rey Jaime donaría la alquería a Doña Berenguela Alfonso de Molina sobre el año 1.268.

Hasta el año 1.577 pertenecería a la parroquia de Jalón, aunque fue un municipio independiente jurídicamente del mismo desde el año 1.409.

 Aparece relacionado Alcalalí como uno de los pueblos que se alzó en armas contra el decreto de expulsión de los moriscos del año 1.609. Finalmente, en 1.610 tendría que ser repoblado tras su completo despoblamiento al haberse llevado a cabo la expulsión de sus pobladores, en su totalidad moriscos.



Don Ximén Péres Rois de Liori y Pertusa


 En el año 1.616 fue creada la baronía de Alcalalí, ostentándola el propietario de estas tierras desde 1.599, Don Ximén Péres Rois de Liori y Pertusa, quien acondicionó la torre medieval existente en la población, añadiéndole otras dependencias, para crear la casa señorial de la baronía.




Escudo de la localidad de Alcalalí

Estado actual:



Casa-Palacio en su origen de los Rois de Liori ( siglo XV)

 La Torre Rois de Liori, es de planta rectangular de 6 x 8 metros y morfología prismática, con presencia de base alamborada. Tiene una altura de 19 metros repartidos entre cuatro alturas, más una planta baja o semisótano dotada de una bóveda de cañón.

 Su morfología es muy similar a las torres de la huerta de Alicante, donde el semisótano suele actuar como aljibe (Menéndez Fueyo, 2014). Está construida con muros de carga realizados en mampostería de mediano y gran tamaño, dispuestos irregularmente y trabados con mortero de cal y grava de tonalidad blanquecina, presentando refuerzo de sillería encadenada en las esquinas, talud, acceso y vano al exterior.

 El ingreso se sitúa en el frente norte, dispuesto con un vano adintelado en sillería labrada de arenisca, ubicado a ras del suelo actual de la calle, aunque se cree que el acceso original se encontraría en altura, posiblemente conectado con el edificio señorial levantado por los Rois de Liori a finales del siglo XVI; momento en el que se debieron de realizar algunas reformas en la torre como el ligero alamboramiento con que cuenta la base de la fortificación. Los vanos se sitúan uno en cada altura, estando realizados en sillería encadenada y mampostería desvastada. En la segunda y tercera planta se han podido documentar varios graffiti hechos a mano alzada, representando barcos, calendarios, un espadachín, personas pescando, pájaros, animales exóticos y armas. La torre está cubierta con una techumbre a dos aguas, construida con forjados de madera y cubierta con teja árabe, aunque su disposición original era de una torre almenada según un grabado de la época.

 Parece que la torre pudo ser construida entre finales del siglo XIV y principios del XV, en concreto en el año 1.408, por Mosén Pedro de Castellví, Baron de Alcalalí y de Xaló, con el objetivo de servir de residencia señorial y para el control y vigilancia del territorio. Posteriormente, la torre fue vendida a Jaime Verdaguer y en 1.595 fue entregada a don Ximén Rois de Liori y Pertusa, noble aragonés e integrante de una larga estirpe de militares de alto rango, quien mantendrá la baronía hasta 1.837, fecha en la que por orden de la Reina María Cristina, se declaran derogados y abolidos los regímenes señoriales.

 En el año 1.833 se procedió a reparar el techo del palacio y la plataforma superior de la torre que quedó completamente cerrda. Durante los años siguientes, tanto la torre como el palacio pasan a manos de distintos propietarios privados, siendo en el año 1.900 cuando el palacio y el hueco de 6 metros existente entre ambos se convierte en un vivienda particular.

 El Ayuntamiento de Alcalalí adquirió la torre el 7 de febrero de 1.992, pasando a ser declarado Bien de Relevancia Local (B.R.L.). En 1.995 con la ayuda de la Diputación de Alicante se procedió a restaurar la torre colocándole un ascensor. En la última planta se dispuso una estructura de hierro y cristal para generar un mirador desde donde se pueden contemplar las magníficas vistas que ofrece la Vall de Pop.


Galería fotográfica:














miércoles, 26 de febrero de 2014

Torre de Agua Amarga (Alicante) CA-090



Localización:

 La Torre de Agua Amarga se encuentra ubicada en el término municipal de Alicante, en la carretera que, por la costa, se dirige desde la capital provincial a la localidad de Santa Pola, por el barrio de Babel. Se sitúa frente a la llamada Cala de los Borrachos.


Localización en Google Maps

Vista de la Torre de Agua Amarga en Google

 Para llegar hasta ella, saldremos en dirección a Santa Pola por la carretera nacional y, tras pasar el Parque de El Palmeral de Alicante, llegaremos hasta un antiguo edificio de una guarnición de costa de la Guardia Civil, muy próxima a la entrada de la Ciudad de la Luz, situado al lado derecho de la carretera. El camino adjunto a dicha edificación nos deja justo debajo de la Torre de Agua Amarga, cuyos restos se sitúan en la loma que queda a nuestra derecha, justo detrás del citado cuartel.


Localización en el mapa topográfico

 Historia:

 La Torre de Agua Amarga, que toma el nombre del paraje donde se sitúa, pertenecía al sistema de torres vigía de la ciudad de Alicante, y estaba conectada, mediante señales luminosas, al sistema defensivo del castillo de Santa Bárbara.

 En esta zona, que comprende la costa sur próxima a Alicante y las salinas cercanas a la ciudad de El Altet, existía una tupida red de torres de alerta temprana frente a las incursiones por mar de fuerzas enemigas al citado castillo de Santa Bárbara.

 Todas ellas se situaban a escasa distancia de la orilla del mar, en pequeños promontorios, como es el caso de ésta de Agua Amarga, que está a menos de cincuenta metros de la orilla.

 De todas ellas de esta zona la única que muestra vestigios y restos es la presente Torre de Agua Amarga.



Escudo de la ciudad de Alicante

 Estado actual:

 La Torre de Agua Amarga se encuentra frente a la Cala de los Borrachos, desde donde en esta privilegiada posición, dominaba la bahía de Alicante, con la ciudad al Norte y el Cabo de Santa Pola al Sur.

 Se ignora la forma de su primitiva planta y volumen, ya que los restos actuales sólo alcanzan a un tramo de muro de mampostería, de trazado ligeramente curvo, con tres o cuatro hiladas de mampuestos.

 El espesor de este muro, que se supone la fábrica exterior de la edificación, no es fácilmente medible. Se requiere una campaña arqueológica para revelar los datos a partir de su estudio y desenterramiento de la cimentación de la antigua torre vigía.

 En sus inmediaciones se encuentra una construcción cúbica de muros de mampostería y forjado, casi a ras del suelo de difícil datación, que quizás se trate de un antiguo aljibe.

 Esta primitiva torre formaba parte de la red de fortificaciones que ejecutaron los Austrias en la segunda mitad del siglo XVI para defensa de los territorios costeros ante las amenazas de los piratas berberiscos del Norte de África.


Galería fotográfica:











martes, 25 de febrero de 2014

Torre de Carrals (Denia) CA-189



Localización:

 La Torre de Carrals, está situada en la Partida de Torrecarrals de la población de Denia, perteneciente a la comarca de la Marina Alta.


Localización en Google Maps

 Su localización exacta se sitúa en la partida o pedanía del mismo nombre dentro del término municipal, y es de propiedad privada. Se accede hasta ella tomando la carretera comarcal que desde Denia se dirige hacia la población de Ondara. A la derecha, tras pasar un par de kilómetros desde Denia, veremos a nuestra derecha la finca donde se sitúa la torre, que destaca debido a su altura, lo que nos permite llegar hasta ella sin problemas.

Localización en el mapa topográfico

Historia:

 De igual modo que otras poblaciones costeras de las comarcas alicantinas, la comarca de la Marina Alta, y en este caso la población de Denia, disponía de un nutrido grupo de torres vigía costeras que le daba a la zona la pertinente protección ante los ataques de los piratas  berberiscos.

 Caben citar, por estar en la actualidad formando parte del Patrimonio Artístico y Cultural de la provincia: La Torre Cherro; la Torre de la Almadraba y  la Torre Carrals, todas ellas en buen estado de conservación.

 Aparte de éstas, existieron otras edificaciones fortificadas en los alrededores de Denia, de las cuales no han llegado restos a la actualidad, y sólo se conocen por los documentos de la época, y entre ellas podemos citar la Torre de Encarroz (ubicada cerca del actual puerto de Denia) y la Torre  de Olimbroy (presumiblemente ubicada en lo que hoy es la Ermita de San Nicolás). Esta última torre tenía forma de pequeño castillo.

 Todas ellas fueron construidas presumiblemente durante la primera mitad del siglo XVII.



Escudo de la ciudad de Denia

 Estado actual:

 La Torre de Carrals es un caso aparte en las torres vigía de la costa de Denia, ya que más que una torre de vigía o defensa, era un conjunto de edificaciones defensivas de entre las que destacaba sin duda alguna.

 La construcción original disponía al menos de dos torres y su edificio principal, que estaban dotados de numerosos elementos de defensa, inclusive garitones en sus esquinas.

 La actual torre está parcialmente restaurada, habiendosele añadido con posterioridad un pequeño cuarto en su terraza, que no existía originariamente.

 Es de planta cuadrada y su fábrica es de mampostería, con grandes y robustos sillares en sus esquinas. Dispone de planta baja y dos pisos. En el primer piso hay unos ventanales adintelados en sillarejo, pero el último piso carece de ellos, teniendo sin embargo unos bellos matacanes adosados al cuerpo de la torre.

 Su estado de conservación es excelente ya que se encuentra formando parte de una propiedad privada en la actualidad.

Galería fotográfica:




















lunes, 24 de febrero de 2014

Castillo Califal de Castellar de Morera (Elche) CA-271



Localización:

 La Fortificación denominada Castellar de la Morera se encuentra situada al norte de la ciudad de Elche, capital de la comarca alicantina del Baix Vinalopó, y a la que el arqueólogo francés Pierre Guichard asimila con la antigua fortificación de época califal de al-´Askar.






Localización en Google Maps

 Su amplio emplazamiento de unas 11 hectáreas de superficie se encuentran localizadas al norte del Pantano de Elche, cubriendo un amplio espacio es la ladera occidental del mismo. Fue estudiada a principios del siglo XX por el erudito ilicitano Pedro Ibarra, aunque su descubrimiento fue realizado por Cristóbal Sanz en 1.621.  

  El acceso a la fortificación se realiza desde las inmediaciones de la presa del Pantano de Elche, el frente meridional, ya que la suave pendiente nos permite acceder a la misma de manera mucho más cómoda. Se encuentra en las últimas estribaciones occidentales de la Sierra del Tabayá, y con una altitud máxima de 278 m.s.n.m.., en la margen izquierda del río Vinalopó.




Vista aérea general de la fortificación califal, con El Castillete.



Vista panorámica del Castellar de la Morera

Localización en el mapa topográfico

Historia:

 Cuentan los códices antiguos que tras la invasión árabe de la Península, éstos llegaron a las cercanías de los territorios actuales de Elche y fundaron la primera medina islámica en forma de campamento militar y que se denominó “al-´askar” , palabra árabe que significa precisamente “campamento”. Ello debió suceder a finales del siglo IX o comienzos del siglo X.

 Se trataría, pues, de una de las primeras fortificaciones árabes de la época califal, que dependía de la kura de Tudmir, ubicada en Orihuela.




Mapa de Alicante en la época califal (siglos IX -X)

 Tras ello, crearon una medina en lo que actualmente es la ciudad de Elche, construyendo los diversos recintos fortificados que en ella se encuentran en la actualidad.

Las murallas de Elche se enmarcan en la delimitación que hicieron los almohades a finales del siglo XI y principios del siglo XII para fortificar los alrededores de su primera alcazaba, que llevó pareja la construcción de sus diversas torres.

 De esta forma edificaron una bella ciudad  a ambas riberas del Rio Vinalopó, abastecida por una Acequia Mayor y en cuyos aledaños se cultivaron palmeras, tan apreciadas por estos pueblos dominadores del Norte de África, así como la vid. De ambos cultivos, los musulmanes producían dos de sus más preciados manjares: las pasas y los dátiles. De hecho, el Palmeral de Elche, considerado como Patrimonio de la Humanidad, tiene sus orígenes en estas plantaciones de palmeras de la época almohade.

 Se disponía en la ciudadela de unas Baños Árabes, situados en lo que hoy es el Convento de las Clarisas, en la antigua calle Mayor. Se creé que en el solar de lo que hoy es la basílica de Santa María, se encontraba una mezquita aljama sobre la que se construyó la misma.

 En el año 1.621, una crónica del historiador Cristóbal Sanz hace una descripción detallada de todo el recinto amurallado y de las torres, indicando de manera bastante precisa su recorrido y características. Según Sanz, la cerca de la ciudadela, almenada y construida en tapial, tenía un perímetro de mil cuatrocientos pasos y estaba dotada de barbacana y foso. La describe como una de las murallas más grandes del reino, con ocho grandes torreones más dieciséis torres pequeñas, a las que hay que sumar las ocho de la barbacana. Un total de 32 torres, entre las que destaca La Calahorra.

 Con el fin de la era visigoda, los habitantes de la antigua Íllice ( La Alcudia de Elche) se trasladaron a los actuales terrenos que ocupa la ciudad antigua de Elche, y tras la invasión musumana, fue sometida al Islám con el resto del territorio de Tudmir, al que pertenecía, hasta la Reconquista por Jaime I, quien consiguió la plaza para Castilla por las Capitulaciones de Alcaraz del año 1.241 cuando el rey de Murcia se sometería al vasallaje del entonces infante Alfonso. Sin embargo, en 1.261 estallaría la sublevación musulmana en la región y por indicación del rey castellano, Jaime I tuvo que tomar de nuevo la ciudad, lográndolo en 1.265 y pasando a manos de caballeros aragoneses y catalanes.

 Durante el reinado de Fernando IV las tropas aragonesas, aprovechando la conflictiva situación interna de Castilla, tomaron posesión de la ciudad y tras posteriores acuerdos Elche quedaría incorporada al Reino de Valencia.

 Jaime II cedería la ciudad a su hijo Ramón Berenguer, cambiando su propiedad entre varios nobles hasta que, reinando Pedro el Ceremonioso, éste cedería la ciudad al condado de Barcelona hasta mediados del siglo XV.

 A principios de del siglo XVI, el problema de la presencia mudéjar en la ciudad adquirió una gran conflictividad, agravada por las incursiones berberiscas por la costa de Santa Pola. Principalmente famoso y notorio fue el saqueo de parte de la ciudad del pirata Barbarroja en el año 1.522. A principios del siglo XVII, en 1.609, los mudéjares fueron definitivamente expulsados de Elche.

 Durante la Guerra de Sucesión, Elche se declararía partidaria del archiduque Carlos y fue saqueada por las tropas de Felipe V, y durante la Guerra de la Independencia no se libró del saqueo de las tropas francesas del general Mombrun en el año 1.812, pese a disponer de un batallón de las tropas reales.

 Finalmente, en el año 1.871, el rey Amadeo de Saboya le concedió el título de Ciudad.




Escudo de la ciudad de Elche

Estado actual:


 El Castellar de Elche, también conocido como el Castellar de la Morera, cuyas crestas son recorridas por una impresionante muralla de mampostería dispuesta en seco en forma de cuadrilátero irregular de más de dos metros de anchura y hasta metro y medio de alzado conservado que configuran un recinto defensivo cuyas dimensiones son de 158 metros en el lado sur; 260 metros en el noroeste; 348 metros en el norte y 286 metros en el este, con una superficie de 480.000 metros cuadrados.

 En la cota más alta del ángulo nordeste,se encuentra una plataforma regular que parece actuar de acrópolis, donde las recientes excavaciones llevadas a cabo por el MARQ y la Universidad de Alicante entre los años 2.007 y 2.009, ha permitido documentar junto a otras estructuras domésticas , un edificio de planta casi cuadrangular- popularmente conocido como “el Castillete”- con una superficie de casi 1.300 metros cuadrados, formado por nueve estancias en mampostería trabada y revocada en mortero de cal dispuestas en forma de “U” a las cuales se accedía desde un espacio abierto de aproximadamente 850 metros cuadrados que actúa como patio central, exceptuando el caso de la estancia de la esquina suroeste, que servía a modo de ingreso al edificio, con una doble puerta dotada de una pequeña cámara o cuerpo de guardia.

 Aun sin mostrar las características clásicas de una fortificación, conviene destacar que su singularidad topográfica, ocupando el punto más alto de la acrópolis; morfológica, debido a su amplia superficie y edificación, con la presencia de revocos, desagües y un acceso monumentalizado con doble puerta y estancia anexa, permiten considerar el edificio como una obra jerárquicamente significativa; como una estructura , dominando el conjunto de edificios cercanos y el resto del interior del asentamiento. Su diseño unitario y su más que posible diseño “ex novo” convierten a esta “casa grande” en una obra excepcional en el panorama arqueológico de al-Andalus.

 El Castellar de la Morera de Elche se ha venido interpretando como un poblado fortificado, construido sobre un antiguo refugio enriscado tardorromano, en los umbrales del siglo X y en el contexto poblacional resultante de la desestructuración de las redes de asentamientos en altura con posterioridad a la “fitna”, del estilo de los localizados en El Monastil (Elda); El Zambo (Novelda); El Forat (Crevillente) o Els Castellarets (Petrer). (Gutiérrez Lloret, 1996). Sin embargo, las excavaciones llevadas a cabo han confirmado que se trataría de un auténtico poblado amurallado – un hïsn – de similar factura que el Castellar de Alcoy, el Cabezo del Moro o el Cabezo Soler, donde se aprovecha la superficie amesetada del cerro para edificar el área doméstica (Gutiérrez, Menéndez y Guichard 2008).

 Su origen se puede vincular a la política de consolidación del Estado Califal durante gran parte del siglo X como desenlace del paulatino grado de islamización que sufre el territorio durante los siglos VII y IX (Azuar Ruiz, 1994). En este sentido, este enclave podría identificarse con la desaparecida “ Madinat al-´Askar” - la ciudad campamento -, enclave recogido por el geógrafo oriental al-Ya´qubi en su obra Kitab al-buldan, fechada al final del siglo IX y por el valioso testimonio de la Yamhara o tratado de genealogía de Ibn Hazm, que localiza en los alrededores de Elche al linaje árabe de los Banu al-Sayh, descendientes de Muhammad Abd al-Rahman Al-Sayj al-Aslami, que se alzó contra el Califato de Córboba en las zonas de Valencia y Tudmir (Orihuela), al negarse a participar en la expedición a Pamplona del año 924, dirigida por el entonces emir Abd al-Rahman II, siendo sitiado en la ciudad de al- ´Askar. La sumisión de los Banu al-Sayh se zanjó temporalmente con la entrega de algunos de sus castillos y la obligación de establecerse en Alicante, si bien volvieron a rebelarse, siendo definitivamente sometidos en el ao 928, en la que caen las fortalezas de Callosa de Segura y Alicante, siendo los rebeldes llevados a Córdoba (Guichard, 2007).

 Tras su descubrimiento se hicieron en el año 2.007 unas primeras prospecciones arqueológicas del yacimiento, en una campaña en la intervinieron la Diputación de Alicante y la Universidad de Alicante, con un grupo multidisciplinar, y aunque no está totalmente probado, se cree que este lugar se corresponde con “al-´askar”.

 En la actualidad esté previsto un gran despliegue arqueológico por parte de la Universidad de Alicante y los estamentos ilicitanos que lleven a aclarar definitivamente que este emplazamiento es lo que en principio se creyó era el primer asentamiento musulmán de Elche tras la invasión árabe.

 Las diversas campañas arqueológicas han exhumado diversos edificios en los que se trabaja incansablemente desde hace años. De las excavaciones se han obtenido diversos materiales andalusíes que no dejan lugar a dudas de la época califal de la fortificación, considerada, junto a las ruinas del Castillo del Castellar, en las cercanías de Alcoy, como algunos de los escasos y posibles primeros asentamientos islámicos en la provincia de Alicante tras la conquista de estas tierras.



Galería fotográfica:




Castellar de la Morera (Vista de la muralla)