Información General

Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

Si es de vuestro agrado, nos sentimos contentos y nuestro trabajo no habrá sido en vano.

Gracias por vuestra visita...

Ximo G. Rico. Presidente Asociación "Amigos del Castillo de Elda"

Elda, Septiembre de 2.013

miércoles, 5 de febrero de 2014

Murallas de Villajoyosa (Alicante) CA-040



Localización:

 Las Murallas de Villajoyosa están situadas en el interior de la población de Villajoyosa, importante ciudad de la Marina Baixa, cercana a la de Benidorm, y famosa en el mundo por sus industrias chocolateras y las derivadas de su famoso puerto pesquero.


Localización en Google Maps

Vista de las Murallas de Villajoyosa en Google

 Para visitarlas no es preciso más que llegarnos hasta la iglesia parroquial de la misma ciudad, bajo la Torre de la Asunción, actual campanario, y  los restos de una torre defensiva tronco-cónica situada en su cercanía. Adosadas a estos restos se encuentran extendidas a su alrededor lo que fueron las murallas de la ciudad, que cerraban el recinto fortificado de su castillo, en la calle Costereta de la Mar, arrancando desde la Plaza de la Generalitat.


Localización en el mapa topográfico

Historia:

 Los orígenes de la ciudad de Villajoyosa son muy remotos, extendiéndose anteriormente a la época de la romanización de toda la zona litoral alicantina. De hecho, algunos historiadores apuntan la posibilidad de que los basamentos fueran los de una antigua domus romana, que con posterioridad fue amurallada, y que constituyó el núcleo urbano del asentamiento romano dedicado a las industrias pesqueras y salazoneras de esta parte del litoral alicantino.

 Posteriormente la invasión musulmana de la península conquistó el asentamiento para la causa árabe hacia el siglo XI de la era cristiana, perdurando la inicial alquería e iniciando la construcción de la fortaleza árabe, así como su recinto amurallado.  Su conquista para las armas cristianas acaeció hacia el año 1.251, quedando despoblada tras las revueltas protagonizadas por el caudillo musulmán Al-Azraq. El castillo, del que no quedan apenas restos, fue acondicionado a las necesidades cristianas, así como las murallas, que fueron reconvertidas en baluartes defensivos en el siglo XVII.

 El 8 de mayo del año 1.300 se le concedió la carta puebla, otorgada por el almirante Bernat de Sarriá. Despues de diversos pleitos, la ciudadela pasó a depender de la corona aragonesa y en 1.443, fue elevada a la categoría de Villa Real.

 En el transcurso de la Guerra de Germanías, la población comenzó apoyando a los agermanados, si bien, acabaría defendiendo la causa real. Ello motivó que en 1.651 se diera la Real Orden de acabar de fortificar la villa, encargándose las obras a Juan Bautista Antonelli, ante las contínuas incursiones de los piratas berberiscos a la población.

 A principios del siglo XX se derribaron las dos puertas que daban acceso al recinto amurallado, según P. Madoz, seguramente por motivos del ensanchamiento de la ciudad actual.

 Entre las tradiciones de la población se recuerda especialmente los ataques piratas berberiscos y turcos del siglo XVII, lo que ha dado origen a sus afamadas fiestas de Moros y Cristianos, del mes de Julio de cada año, en honor a Santa Marta,en las que se celebra el desembarco real de las huestes moras en la playa de la ciudad y la consiguiente batalla con las tropas cristianas.

Muralla antes de la actuación de acondicionamiento



Escudo de la ciudad de Villajoyosa

 Estado actual:



Plano general del Castillo y de las Murallas de Villajoyosa en el siglo XV




  La fundación medieval de Villajoyosa se inicia con la concesión de Carta Puebla del día 8 de Mayo del año 1.300, documento que separa la realidad del poblamiento medieval previo a la conquista, una modesta alquería llamada “Torres”, que alcanzó cierto rango de importancia para aparecer explícitamente indicada en el Pacto de Almizra de 1.244. Un período de profundos cambios territoriales, donde todo recuerdo de la estructura social, económica y administrativa islámica desaparecerá para generar el nuevo modelo feudal, apoyado en los señores y las nuevas poblas como pilares de un nuevo orden social.

  El almirante Bernat de Sarriá actuará como gran señor de un territorio con el paso del Mascarat como frontera infranqueable. Sarriá promoverá el levantamiento de Villajoyosa, Callosa d´Ensarriá y Benidorm en sucesivas cartas de poblamiento que se sucederán entre 1.300 y 1.325, bajo el amparo y beneplácito del rey Jaime II. El enclave vilero es, por tanto, una vila nova, y la llamó Vila Joiosa, que en valenciano antiguo significa “ciudad alegre”, siendo poblada con gentes de Cataluña y Aragón, trayendo una nueva cultura y un nuevo idioma (Galiana Soriano, 2010).

  Los continuos saqueos que sufría la población, como el ataque nazarí de 1.304, donde se llevaron presos 200 vileros a Granada (Cabezuelo Pliego, 2007), obligó a sus habitantes a fortificarse, ya que la villa carecía de una cerca defensiva terminada. Esta carencia se subsana con el tiempo aunque su mantenimiento siempre fue muy dificultoso, llegando incluso a ser completamente destruida durante la Guerra de los Dos Pedros, entre Castilla y Aragón (Azuar Ruiz, 2010). Lamentablemente, las actuaciones arqueológicas realizadas en el casco antiguo por el equipo del Museo Municipal de Villajoyosa no han podido revelar niveles de época feudal al ser arrasados en época moderna para la construcción de las murallas renacentistas, aunque sí les ha permitido localizar algunos restos de las murallas dentro del casco antiguo. El eje principal era el carrer Maior, que descendía hacia el mar desde la puerta principal, el Portal, situada al norte.

  El castigo que la muralla medieval sufre de forma reiterada obliga a que el recinto sea reconstruido a principios del siglo XVI adquiriendo la imagen y fisonomía que el cronista Viciana hace en un grabado del año 1.562, en el que nos muestra una Villajoyosa rodeada de una fuerte muralla con almenas aspilleradas al estilo valenciano-aragonés y con una planta triangular, definida por tres grandes torres en su frente sur o marítimo, cerradas por el norte con una puerta de arco de medio punto de ingreso directo, flanqueada por dos torres de planta cuadrada. En el frente de levante se aprecia, casi en el extremo norte, un torreón en saliente de planta semicircular, mientras que la muralla que daba al barranco del río Amadorio se dibuja corrida, sin presencia de cubos ni puertas. Una vez en el interior del recinto amurallado, en su extremo sudoeste se descubre la traza de un castillo exento, de planta posiblemente cuadrada con torres rectangulares de flanqueo, rematadas por una visible corsera (Azuar Ruiz, 2010).

  Destaca también la puerta de la pobla, ubicada en el frente norte del recinto, articulando el carrer Maior. La puerta aparece con una obra de imponente morfología que se mantuvo en pie hasta la primera mitad del siglo XIX (Madoz, 1850), con un gran arco de medio punto, flanqueada por dos torres cuya crestería muestra un almenado aspillerado. A este acceso, le tendríamos que incluir el Portalet del Mar, que no aparece en el grabado de Viciana (ver foto adjunta) y que sería posiblemente una poterna, que habilitaba la salida hacia el embarcadero y el astillero, y cuyos restos no se conservan en la actualidad.

  En el siglo XVI, las fortificaciones medievales fueron objeto de muchos reparos en todos los informes que se elaboran encargados por la Corona. Uno de los episodios que más daño generan en las defensas de Villajoyosa será el ataque de Salah Rais en julio de 1.538, que deja casi destruida la muralla de la población (Requena Amoraga, 1997). Por este suceso, se propone un plan de reconstrucción de las murallas por mandato de don Fernando de Aragón, Duque de Calabria, quien establece varias partidas para Villajoyosa, en concreto 1.050 libras en obras de la muralla, 40 libras para un terraplenado y 1.766 libras y 9 sueldos para las obras de paredes y torres, así como para la creación de un pozo de agua, que la fortificación no tenía. Las obras se realizan entre los años 1.544 y 1.562, dirigidas por el ingeniero Joan Cervelló (Beviá, 1988).

  Es muy posible que las obras quedaran terminadas poco después de la llegada de Antonelli il Vecchio a Villajoyosa en el año 1.561, por lo que no es raro que las defensas de Villajoyosa no aparezcan en la memoria de reformas de este ingeniero militar italiano. Más preciso en cuanto al tipo de fortificación de las murallas de Villajoyosa la ofrece Vespasiano Gonzaga en el año 1.575 al señalar que “...esta cercado a la antigua aunque reparado modernamente y tiene una buena plataforma con dos sacres reforçados desde general de Valencia...”, destacando que “...tiene castillo, mas no se hace caso del...”, dado que la “domus maior” o residencia del señor que se construye cuando de erige la villa alrededor del año 1.300, no debe estar siendo utilizado y se encontraba completamente abandonado.

  Los restos que actualmente se conservan del recinto amurallado centran en el noroeste, el que se extiende por la Costereta del Mar, donde arranca con un cubo circular que se alza en la Plaça de la Generalitat, para quebrarse en otro imponente, que se encuentra junto a la calle del Pal, dotado de un enorme talud y que presenta en su tercio superior una cañonera de sillería con derrame al interior (Beviá García, Camarero Casas, 1988).

 En el año 1.676, la dotación de la población es de 3 soldados y 2 atajadores, que se vio incrementado por dos guardias en el puesto denominado El Baluartet, otros dos en la Puerta de la Villa y cuatro guardias en el exterior, pagados a costa de las arcas municipales. Tuvo que venir bien este incremento de los guardias ante el ataque que se produce en el año 1.679 cuando en la persecución de cuatro saetías de Valencia y Vinaroz y un gangil de Ibiza, un navío argelino se acercó tanto a la villa que traspasó la barrera de fuego creada desde el castillo y fue necesario recurrir a los cañones de los baluartes para hacerlo retroceder.


 Galería fotográfica:






























Visita efectuada el 17-03-19:

















No hay comentarios:

Publicar un comentario