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Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

Si es de vuestro agrado, nos sentimos contentos y nuestro trabajo no habrá sido en vano.

Gracias por vuestra visita...

Ximo G. Rico. Presidente Asociación "Amigos del Castillo de Elda"

Elda, Septiembre de 2.013

lunes, 30 de diciembre de 2013

Torre de la Isleta (El Campello) CA-121



Localización:

 La Torre de la Isleta, también llamada Torre de L´Illeta, está situada en El Campello, municipio de la comarca de L´Alacantí, en una pequeña bahía situada junto al mar, y no muy lejos del famosísimo yacimiento arqueológico de La Illeta dels Banyets, antigua factoría salazonera perteneciente a la época alto-imperial romana del Tossal de Manises (Lucentum), situada en la Albufereta.


Localización en Google Maps

Vista de la Torre de la Isleta en Google

 Para llegar hasta ella, hay que tomar la carretera nacional Alicante-Benidorm. Tras atravesar El Campello, encontraremos una rotonda muy peculiar, llamada Rotonda de los Peces, llamada así por los peces metálicos que la adorna, y salimos de ella en dirección a las playas. Sin pérdida, nos encontraremos a los pies de la torre tras recorrer un par de kilómetros. Junto a ella, también se encuentra el Yacimiento ibero-romano de la Illeta dels Banyets, que podemos visitar al mismo tiempo, así como una antigua casamata de la época de la Guerra Civil.


Localización en el mapa topográfico

  Historia:

La red de torres-vigía de la costa alicantina constituyeron los “ojos” ante los ataques de los piratas berberiscos del Norte de África.

Algunas, más cercanas al mar, tenían como misión formar una red de alerta rápida para dar aviso de la proximidad de los enemigos al castillo-fortaleza más cercano, que presumiblemente en este caso sería el de Santa Bárbara, en Alicante. 

En cualquier caso, no hay que olvidar que el margen de las tensiones entre comunidades cristianas y musulmanas después de la expulsión de los moriscos a principios del siglo XVII, los factores de inseguridad se mantuvieron hasta algunos siglos después. 

 Los ataques berberiscos a la costa alicantina se mantuvieron hasta bien entrado el siglo XVII y, posteriormente, la amenaza de la flota de guerra francesa estuvo presente durante la Guerra de los Treinta Años. Además, el bandidaje, oculto en las cercanas montañas alicantinas, también tuvo su incidencia en el mantenimiento de estas torres vigía de costa.

 Son pues, un excelente ejemplo de arquitectura militar-defensiva adaptada a las circunstancias sociales de estos siglos .Su construcción data del año 1.555, por orden de don Buenaventura de Cárdenas, duque de Maqueda y virrey de Valencia.

 La historia de la población de El Campello está íntimamente ligada a la de la ciudad de Alicante, de la que dista escasamente doce kilómetros. De hecho, fue partida rural de ella hasta el año 1.901, si bien a finales del siglo XIX había figurado como independiente durante algún tiempo.

 Todos los acontecimientos bélicos que sucedieron con relación a Alicante capital incidieron, en mayor o menor grado, con los de El Campello.

 El Campello carece de un castillo que a lo largo de su historia le diese protección, ya que, como hemos indicado, esta función correspondería al Castillo de Santa Bárbara y al de San Fernando, en la capital. Sin embargo, por su proximidad al mar, sí que desempeñó una labor importante como puesto avanzado de alerta ante los ataques berberiscos.




Escudo de la población de El Campello

Estado actual:




La torre antes de su reconstrucción



 Se trata de una torre almenara, con planta circular de 42,40 metros de perímetro exterior máximo y forma troncocónica, rematada por una corsera ciega de ménsulas de sillería con parapeto corrido en mampostería irregular y mortero, que recorre toda la batería.

 La torre está construida con dos tipos de paramentos: el primero se sitúa en la base y está formada por 3 hiladas de grandes sillares – hasta 1,35 metros de altura -en disposición similar a la soga y tizón. El resto de la torre alterna el chapado en sillarejo con la mampostería irregular. Todo ello está trabado con mortero de cal, grava y arena. Los sillares y sillarejo son de arenisca local extraídos del mismo promontorio. El acceso al propugnáculo se realiza en altura, enmarcando en sillarejo de forma rectangular, con un arco rebajado. En el interior, la torre tiene dos plantas: una sala interior de planta circular con cubierta abovedada a la que se tiene acceso desde el exterior y una plataforma o batería que se accede desde la anterior mediante una escalera de caracol de mampostería.

 Con las pruebas gráficas que se poseen del informe del Capitán de Ingenieros Joaquín Aguado de 1.870, y la documentación fotográfica de principios del siglo XX, así como de la planimetría del proyecto de restauración realizado por el arquitecto alicantino Marius Beviá en el año 1.989, sabemos que muy posiblemente no tuvo el remate que actualmente la corona. La adopción definitiva de la corsera ciega ha sido fruto de la propuesta de restauración, una solución que se enmarca perfectamente dentro de los modelos adoptados a partir de la segunda mitad del siglo XVI, importados principalmente por ingenieros italianos como Antonelli il Vecchio y Cristóbal Antonelli. Su modelo real se halla más cerca del remate amatacanado, similar al de torres costeras como la de Sa Rápita, en Mallorca o la Torre Escaleta de Santa Pola, con grandes ladroneras o quizás balcones amatacanados.

 La documentación histórica es parca, aunque muy clarificadora. Algunos estudios proponen la existencia de una torre islámica previa a la actual construcción (Roselló Verger, 1999), aunque no disponemos de ningún dato arqueológico que avale semejante afirmación. A la vista de las trazas arquitectónicas, creemos que su levantamiento no debe andar muy lejos de la segunda mitad del siglo XVI, posiblemente dentro de los planes de defensa del Duque de Maqueda, fecha coincidente con la primera cita documental sobre la torre que pertenece al ingeniero italiano Antonelli il Vecchio quien, en su memorial de 1.561, señalaba que “...a la torre dela Ysleta sele hara su guirnalda y se proveera de un pedrero por guardar aquel reçesso seguro de levante y tramontana, que ay al pie della y lo mas que pudiesse del desembarcadero que ay para la huerta de alicante...” (Menéndez Fueyo, 1996, 2014).


 Como referencia a destacar, señalemos el informe del 2 de mayo de 1.870 firmado por el Capitán Teniente de Ingenieros Joaquín Aguado donde la torre “... consta de un cuerpo de habitación y la batería. Se subía al primero por escala de cuerda y a la batería por escalera de mampostería que se haya muy deteriorada, la puerta de entrada es de madera forrada de chapa de hierro. El techo es la bóveda que corresponde la batería, sobre la que hay un garitón y algunos canes salientes sobre los que dicen hubo habitaciones. A unos 80 metros de ella se encuentra un algibe en buen estado con su puerta...”.

 La Torre de la Isleta es sin duda el más bello exponente de las construcciones militares de costa de Alicante. Ninguna le supera en dimensiones y porte, siendo también, después de su restauración, de las mejores conservadas en la costa alicantina.

 Galería fotográfica:


















VISITA EFECTUADA EL 11-12-18:












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