Información General

Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

Si es de vuestro agrado, nos sentimos contentos y nuestro trabajo no habrá sido en vano.

Gracias por vuestra visita...

Ximo G. Rico. Presidente Asociación "Amigos del Castillo de Elda"

Elda, Septiembre de 2.013

miércoles, 22 de junio de 2016

Poblado Amurallado del Peñón del Trinitario (Elda) CA-398




Localización:

 El Poblado Amurallado del Peñón del Trinitario se halla situado en la localidad de Elda, en la comarca alicantina del Vinalopó Mitjá.

 Está localizado en un peñón que se encuentra situado en la ladera que mira hacia el Este del Monte Bolón, en las cercanías de la ciudad de Elda, a la derecha de la salida de la misma en dirección a Monóvar (Alicante). Se corresponde a un poblado de la Edad del Bronce.


Localización del yacimiento en Google Maps

Vista del Poblado del Trinitario en Google

  Para llegar hasta el yacimiento nos dirigiremos al P.I Campo Alto, en la carretera Elda-Monóvar. Buscaremos la indicaciuón que nos lleva al Tiro de Pichón y pasado el puente sobre la Rambla del Gobernador, nos desviamos hacia la derecha en dirección a la Pinada del Trinitario. Monte arriba llegaremos al Peñón del Trinitario donde se encuentra el poblado.

Localización del yacimiento en el mapa topográfico

Historia:

 Aparte de los asentamientos prehistóricos datados en el Neolítico, éste yacimiento del peñón del Trinitario corresponde a uno de los más antiguos de Elda, ya que está datado como un poblado amurallado adscrito a la Edad del Bronce (II milenio a.C.).

  Hay vestigios de un asentamiento prehistórico de la misma edad, así como de la época íbera y de la posterior romanización en el Yacimiento Ibero-Romano de El Monastil, a sólo unos 5 km. de este poblado. (Ver entrada CA-200 en este mismo Blog).


 Antes de crearse el núcleo de la actual Elda, en los alrededores se formó una alquería islámica que posteriormente fue abandonada. Posteriormente surgirá el enclave islámico de Illa en torno al actual castillo que fundaron los musulmanes almohades a finales del siglo XII. De la Elda islámica se han descubierto una necrópolis árabe (en las inmediaciones del Excmo. Ayuntamiento), algunas viviendas y un taller de alfarería. También se sabe que bajo los cimientos de la Iglesia Arciprestal de Santa Ana, había una mezquita árabe.

 La edificación de la fortificación islámica cabe situarla entre el año 1.172, fecha de la derrota del ejército almohade en Huete con su retirada hacia Murcia, y el año 1.244, cuando tras el Tratado de Almizra el rey Fernando III de Castilla dona el castillo y villa de Elda a uno de los caballeros participantes en la campaña militar de Murcia. Este dato está avalado por todos los restos de época almohade aparecidos en las excavaciones del castillo. (Ver entrada CA-043 en este mismo Blog)

 El siglo XIV vendrá marcado por la pertenencia de Elda y su castillo al reino de Valencia y por la intensa actividad bélica desarrollada en estas tierras. La conquista de Murcia (1.305) originó un cambio en la posesión de Elda, que pasó de manos castellanas a ser posesión, durante la primera mitad del siglo XIV, de miembros de la casa real de Aragón, como la reina Doña Blanca (1.305-1.312), esposa de Jaime II; y el infante don Fernando (1.329-1.363), hijo de Alfonso IV.

 Con posterioridad, durante la Guerra de los dos Pedros (1.356-1.366) el castillo participó activamente en la contienda, al ser utilizado como base de operaciones por el infante Fernando. Tras la muerte de este último, se produciría la conquista castellana de todas las fortalezas del Vinalopó.

 Con la retirada de las tropas castellanas, en la primavera de 1.366, el rey Pedro IV de Aragón dentro de su política der pago y agradecimientos, concede los señoríos de Elda y Novelda a Bertrand Duguesclín. Sin embargo, este caballero francés devolverá sus posesiones a la Corona, que volverá a conceder el castillo y lugar de Elda, junto con la fortaleza de La Mola, a otro caballero mercenario, en este caso el noble inglés Hugh de Calviley. Éste, a su vez, venderá en 1.378 el señorío de Elda y Aspe al rey Pedro IV, integrándose de nuevo Elda como parte del Patrimonio Real de Aragón.

 El señorío de la reina Doña Violante acabó con la enajenación de las villas y castillos de Elda y Aspe a D. Ximén Pèrez de Corella, a quien el rey Alfonso V nombrará en 1.448 Conde de Cocentaina. Esta adquisición llevó pareja posteriormente las de las villas de Salinas y Petrer (1.431), con lo que el Corella lograría la estabilidad definitiva de estas villas tan castigadas durante el belicoso siglo XIV.

 Durante el siglo XV es de suponer que el castillo de Elda, sin perder el rasgo de plaza fuerte, fuera convertido en residencia temporal primero de Doña Violante y posteriormente del primer conde de Cocentaina durante sus estancias en sus posesiones valencianas más meridionales. A este respecto recordamos que durante los 24 años comprendidos entre 1.424, fecha de la compra de la baronía de Elda, y 1.448, fecha de la adquisición del señorío contestano y su nombramiento como conde de Cocentaina, Ximén Pérez de Corella debió residir frecuentemente en el castillo de Elda, por ser esta villa, junto a Aspe, sus principales señoríos jurisdiccionales, y así, en la primavera de 1.427 acogió al monarca aragonés Alfonso V en el castillo de Elda, durante unas jornadas de caza en los antiguos pinares de Elda.

 Además, al ser la fortaleza de mayor tamaño de sus dominios meridionales, rivalizó con los de Novelda y Monóvar, posesiones de la familia Maza de Lizana, rivales nobiliarios de los Corella, por otra parte, por lo que ello testimonia la importancia que debió tener el castillo y villa de Elda en la política geoestratégica de la familia Corella durante el siglo XV.

 Sin embargo, a finales del siglo, Joan Roiç de Corella i Moncada, III conde de Cocentaina, venderá paulatinamente sus posesiones del Vinalopó, y así, tras la venta de Aspe a la familia Cárdenas, señores de Elche, procedió a la venta de la baronía de Elda ( Elda, Petrer y Salinas) a D. Juan de Coloma, secretario personal del rey Juan II de Aragón y su hijo Fernando II, mediante un precontrato de enajenación firmado en Alcalá de Henares en 1.497, y que se hizo efectivo el 4 de Septiembre de 1.513 en la ciudad de Valencia.

 Por ello, en el siglo XVI se convierte en residencia del recién creado Condado de Elda, quedando como propiedad señorial el castillo y villa.  Los nuevos Condes de Elda lo transforman en un lujoso palacio renacentista y reforman asimismo el antemural para asegurar mejor su defensa. Este carácter de residencia condal, y lugar desde donde se administraba la jurisdicción señorial, permitió que el castillo perviviera en pleno rendimiento durante los siglos XVI al XVIII, hecho nada frecuente en el resto de fortificaciones de la cuenca del río Vinalopó, cuya vida y función no fueron más allá del siglo XVI.

 Durante la Guerra de Sucesión, los habitantes de Elda apoyaron mayoritariamente la causa de Felipe V, mientras que el Conde Coloma tomó partido por el archiduque Carlos.


Escudo de la ciudad de Elda


Estado actual:

 Se trata de un poblado cuya fortificación queda atestiguada por las distintas murallas que se levantaron para su protección.

 Este hábitat de la Edad del Bronce queda definida por la cultura material en dos lugares distintos en torno al peñón. El primero, mas pequeño y seguramente menos relevante, se localiza encima mismo del peñón, aprovechando una pequeña y abrpta terraza de unos 25 m2 de extensión.

 Para poder acceder al interior de la citada terraza, es necesario cruzar por una estrecha cornisa. Aquí son visibles todavía algunos muros formando pequeños aterrazamientos en los que se conserva relleno sedimentario intacto y abundante material arqueológico esparcido por la superficie.

 La otra zona de hábitat, donde existe una gran zanja realizada por la Sección de Arqueología del Centro Excursionista Eldense durante los años 70, se articula alrededor de la base del farallón rocoso, escalonándose a base de largos muros paralelos a las curvas de nivel, formando terrazas. A medida que ascendemos desde el piedemonte hasta la pequeña explanación existente en la base del peñón, podemos observar la gran abundancia de cerámica, fragmentos de molinos y restos de pellas de barro diseminados por la ladera.

 Lo más significativo de este yacimiento es la existencia de hasta nueve cuevas naturales de enterramiento, que han sacado a la luz diversos individuos que habitaron este poblado, y cuyo exponente máximo fue el hallazgo, en la cueva nº 9, del cadáver de un niño enterrado con todo su ajuar propio de esta época, y que se conserva en el Museo Arqueológico de Elda, donde tiene una sala propia.

Sala del Niño de Bolón (Museo Arqueológico de Elda)

Galería fotográfica:




















sábado, 4 de julio de 2015

Poblado Amurallado de Pixocol (Balones) CA-397



Localización:

 El Poblado Amurallado de Pixocol se encuentra situado en el término municipal de la población de Balones, en la comarca alicantina de El Comtat.


Localización del yacimiento en Google Maps

 Para acceder al poblado nos dirigiremos, desde Balones, hacia el Barranc de les Coves. Aquí existe un nacimiento de agua y siguiendo a la derecha la senda que parte de él llegaremos hasta los restos del poblado íbero de Pixocol. También se accede desde la carretera Alcoy- Bañeres de Mariola por un camino de tierra que parte de la Urbanización Montesol.


Localización del yacimiento en el mapa topográfico

Historia:

 El municipio de Balones está situado entre el flanco sur de la sierra de Almudaina y el valle del río Seta, nombre por el que, como hemos dicho, se conoce a la fortaleza islámica que existe en él.

 La historia de Balones queda ligada al yacimiento paleolítico del Barranc de les Coves, donde hace 5.000 años los primeros pobladores las utilizaron como refugio, dejando en ellas restos de pinturas rupestres de gran importancia entre las halladas en la provincia.

 Los primeros indicios de población se remontan a la época íbera, estableciéndose en Pixocol, cerca del citado barranco, un poblado amurallado que dio lugar al primer asentamiento netamente humano.

 Existen pocos datos acerca de este lugar y los primeros documentos históricos de Balones se remontan al Castillo de Costurera o Seta, en la época del Llibre del Repartiment ( libro del reparto), por el cual se hace mención expresa a esta fortaleza, después de su reconquista por el rey Jaime I el Conquistador. Se le cita como Castillo de Seta, que era la toponimia usada entonces para él, por su ubicación en el valle del río del mismo nombre.

 El castillo y la alquería pasaron primeramente a manos de su hijo, el infante Don Pedro. Posteriormente estaría incorporado al marquesado de Guadalest, y junto con los castillos de Millena y de La Serrella tenía la misión de la vigilancia del valle.

 Con la expulsión de los moriscos, acaecida en el año 1.609, la población y el castillo quedaron abandonados, y aunque la población fue más tarde repoblada, no sucedió así con la fortaleza, que quedó completamente deshabitada y entrando en un sucesivo estado de demolición, hasta llegar a ser la ruina a que en la actualidad ha llegado.



Escudo de la población de Balones

 Estado actual:

  Lo que hoy tenemos ante nuestros ojos son las ruinas de lo que otrora sería un poblado amurallado de la época ibera, aunque de reducidas dimensiones. No obstante, se pueden apreciar los restos de la construcción de su recinto amurallado.

 Se trata de un poblado del Ibérico Pleno, cuya cronología está datada en el siglo IV a.C. Los restos visibles corresponden fundamentalmente a la muralla del poblado, realizada con la técnica de “piedra seca”, de un grosor de próximo a los 2 metros. En el interior puede observarse la disposición de algunas de sus viviendas, y lo que parece ser la “calle principal” del poblado.

 En las excavaciones arqueológicas efectuadas en el yacimiento se ha encontrado abundante cerámica , así como un bonito relieve en piedra caliza con una figura humana acompañada de otra zoomorfa. También destaca el hallazgo de “La bicha de Pixocol”, de tradición ibérica, similar a las encontradas en otros yacimientos de la misma época.


Relieve íbero de Pixocol

 Su emplazamiento le confiere uno de los aspectos más hermosos de los poblados amurallados íberos de la provincia de Alicante, pese a su deplorable estado de conversación. Esperamos una rápida intervención sobre ñel, antes de que desaparezca para siempre esta hermosa obra de la arquitectura ibérica en nuestra provincia.

Galería fotográfica:










Agradecimiento especial:

 Damos las gracias a nuestro amigo Enrique Verdú Jordá, de Alcoy, por su colaboración del material fotográfico que acompaña a este post.

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sábado, 6 de junio de 2015

Poblado Amurallado de Covalta (Agres) CA-396




Localización:

 El Poblado Amurallado de Covalta se encuentra en las cercanías de la localidad de Agres, en la comarca alicantina de El Comtat.


Localización del yacimiento en Google Maps

 El poblado se encuentra a unos 4 kilómetros de la población, al norte de la misma, en lo alto del Coll de Covalta, límite de las provincias de Alicante y Valencia, de tal manera que comparte su situación con el término municipal de Albaida (Valencia).


Ruta de acceso al yacimiento (Según Julio Asunción)

 Para llegar hasta el poblado existe un sendero de pequeño recorrido que nos lleva a su ubicación, teniendo que salvar un desnivel de unos 300 m a través de una pista forestal a nuestra derecha en el Km. 10 de la carretera local entre Muro de Alcoy y Agres.

Localización del yacimiento en el mapa topográfico

Historia:

  La historia antigua de Agres comienza con la ocupación de sus antiguos pobladores desde la Edad del Bronce, época en que se ocupa el Poblado de la Edad del Bronce de la Moleta de Agres.. Posteriormente estas tierras fueron ocupadas por los pueblos íberos, de cuya presencia existen diversos poblados en sus cercanías, como éste que nos ocupa de Covalta.

 La población de Agres, como tal,  fue una antigua alquería musulmana, y en sus inmediaciones se construyó la fortaleza islámica a finales del siglo XII. En la parte occidental de la población, también fue construida una torre de vigilancia fortificada conocida como La Torreta de Agres, de la misma época . Además, en la misma población existía otra torre, sólo de vigilancia, que estaba situada en la misma alquería, entre el castillo y la torreta occidental, que se denominaba Torreta Alta, de la cual no queda ningún resto y sólo se conoce por documentos de la época. Estaba situada en una calle de la población que precisamente lleva su nombre: calle Torreta Alta. Se supone que su construcción fue coetánea a las otras dos fortificaciones.

 En el año 1.248 las tropas de Jaime I el Conquistador tomaron la población y su castillo, siendo ambos cedidos a Don Ximén Pérez de Arenós en el año 1.255.

 Un año más tarde, éste le otorgó a Agres la carta puebla a sus moradores. También consta en los documentos de la época que el término de Agres y su castillo fueron propiedad de la corona de Aragón, pues el propio rey nombraba a los alcaides del castillo.

 La fortaleza sufrió directamente los conflictos bélicos derivados de las sublevaciones moriscas capitaneadas por Al-Azraq.

 Castillo y torreta fueron propiedad en 1.388 de Andreu Guillem Scribe, pasando a titularidad de Joan Roig de Corella en el siglo XV, y más tarde, durante el siglo XVI, formaría parte del patrimonio de la familia Calatayud, hasta que en 1.633 se anexionara al condado de Cirat.

 La fortaleza y torreta fueron paulatinamente dejadas de uso y a finales del siglo XVII cayeron en ruinas. No ha habido reseña histórica de ambas fortificaciones posteriores, ya que la población se mantuvo alejada de los conflictos bélicos relevantes en los años venideros a su abandono.

 Por tanto, podemos considerar este Poblado Amurallado como la primera traza del asentamiento humano en estas tierras, siendo además un enclave privilegiado por su situación al dar paso hacia el Vall de Albaida.


Escudo de la población de Agres

 Estado actual:

Recreación del poblado íbero de Covalta


 Lo primero que llama la atención del visitante es la gran muralla defensiva que protege el poblado por las vertientes Este y Sur, ya que por los lados Norte y Oeste el poblado queda protegido por los escarpes naturales. En el Norte existe un impresionante precipicio desde el que se contempla todo el Valle de Albaida, ya en la provincia de Valencia.

 Se trata de un poblado íbero, datado entre los siglos V y III a.C. A principios del siglo XX se excavaron 83 departamentos de planta rectangular, pertenecientes a unas 48 casas. Lamentablemente la vegetación de monte bajo ha cubierto casi todo el poblado.

 Los muros de piedra que han permanecido hasta hoy eran los basamentos de las viviendas, y sobre ellos se levantaban el resto de las paredes con adobe o tapial, hoy desaparecidas. Donde mejor se observan los restos de las casas es junto al tramo cercano al punto geodésico de Covalta.

  Se han encontrado abundantes materiales ibéricos en las excavaciones: cerámicas decoradas, entre las que destacan las importadas en barniz negro; armas (falcatas íberas, lanzas, jabalinas, etc), así como multitud de instrumentos de trabajo agrícola. También  abundan elementos de decoración: sortijas, aretes, pulseras, fíbulas, broches de cinturón y punzones.

 Una de las piezas más originales es un alfiler de hueso con la cabeza de un varón barbado de procedencia cartaginesa ó púnica. Todos estos materiales se hallan en el Museo de Prehistoria de Valencia.


Galería fotográfica: (Cortesía de Enrique Verdú Jordá)