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Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

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Ximo García Rico

Elda, Septiembre de 2.013

martes, 30 de diciembre de 2014

Poblado Amurallado de la Mola de Agres (Alicante) CA-378


Localización:

 El Poblado Amurallado de La Mola se encuentra en las cercanías de la localidad de Agres, en la comarca alicantina de El Comtat.

Localización en Google Maps

 El poblado se encuentra a unos 2 kilómetros de la población, sobre un pequeño espolón rocoso (“mola”), que bascula hacia el valle formando una meseta a 791 m. de altitud y controlando la entrada a la Valleta d´Agres hasta la desembocadura del río Agres en el río Serpis, del cual es afluente, y constituye un punto clave en el pasillo de comunicación entre El Comtat-L´Alcoiá y la meseta de Villena.

Plano-Senda hasta el Poblado de la Mola de Agres



 Para llegar hasta él existe, al Este de la población, un sendero de pequeño recorrido que nos lleva hasta los pies del Cerro de La Mola de Agres, así llamado. Arriba del citado cerro se encuentran los restos de este poblado amurallado. Desde la Plaza de la Iglesia parte el sendero mediante un cartel anunciador hacia el mismo.

Localización en el mapa topográfico
Historia:

  La historia antigua de Agres comienza con la ocupación de sus antiguos pobladores desde la Edad del Bronce, época de la que data el presente poblado. Posteriormente estas tierras fueron ocupadas por los pueblos íberos, de cuya presencia existen diversos poblados en las cercanías.

 La población de Agres, como tal,  fue una antigua alquería musulmana, y en sus inmediaciones se construyó la fortaleza islámica a finales del siglo XII. En la parte occidental de la población, también fue construida una torre de vigilancia fortificada conocida como La Torreta de Agres, de la misma época . Además, en la misma población existía otra torre, sólo de vigilancia, que estaba situada en la misma alquería, entre el castillo y la torreta occidental, que se denominaba Torreta Alta, de la cual no queda ningún resto y sólo se conoce por documentos de la época. Estaba situada en una calle de la población que precisamente lleva su nombre: calle Torreta Alta. Se supone que su construcción fue coetánea a las otras dos fortificaciones.

 En el año 1.248 las tropas de Jaime I el Conquistador tomaron la población y su castillo, siendo ambos cedidos a Don Ximén Pérez de Arenós en el año 1.255.

 Un año más tarde, éste le otorgó a Agres la carta puebla a sus moradores. También consta en los documentos de la época que el término de Agres y su castillo fueron propiedad de la corona de Aragón, pues el propio rey nombraba a los alcaides del castillo.

 La fortaleza sufrió directamente los conflictos bélicos derivados de las sublevaciones moriscas capitaneadas por Al-Azraq.

 Castillo y torreta fueron propiedad en 1.388 de Andreu Guillem Scribe, pasando a titularidad de Joan Roig de Corella en el siglo XV, y más tarde, durante el siglo XVI, formaría parte del patrimonio de la familia Calatayud, hasta que en 1.633 se anexionara al condado de Cirat.

 La fortaleza y torreta fueron paulatinamente dejadas de uso y a finales del siglo XVII cayeron en ruinas. No ha habido reseña histórica de ambas fortificaciones posteriores, ya que la población se mantuvo alejada de los conflictos bélicos relevantes en los años venideros a su abandono.

 Por tanto, podemos considerar este Poblado Amurallado como la primera traza del asentamiento humano en estas tierras, siendo además un enclave privilegiado por su situación, al dar paso hacia el Vall de Albaida.



Escudo de la población de Agres

 Estado actual:

Planta del Poblado Amurallado de la Mola de Agres

 El yacimiento aparece por vez primera vez registrado en el año 1.920. En 1.925 y siguientes, el arqueólogo alcoyano Camilo Visedo Moltó fue el primero en realizar una excavación sistemática del mismo, atribuyendo su implantación en el territorio durante el Eneolítico. Posteriormente, Fernando Ponsell lo incluiría en la “Cultura del Argar” en el año 1.952.

 Aunque se carece de cronologías absolutas, el yacimiento puede cifrarse como habitable por primera vez desde el año 1.800 a.C, siguiendo hasta el siglo VII a.C. Se ha determinado que el poblado sufrió un hiato poblacional hacia el siglo XI a.C., durante el cual estuvo despoblado.
 En su primera fase se ocupó el área poblacional con la construcción de una gran muralla que delimitaba la parte más débil de la defensa del poblado, dando protección a la zona de viviendas. Se trataría pues de un recinto amurallado que, en su segunda fase se adscribe al Bronce Final / Hierro.

 Hay varios elementos que nos dan una información cronológica del mismo. En un enterramiento cercano a la muralla se halló un puñal con cronología 1.500-1.300 a.C. que amplió su cronología de forma considerable.

 En los sectores I y II apareció cerámica doméstica del Bronce Valenciano, y en el sector V cerámicas del Bronce Final. También en este sector se halló un asa de ánfora púnica que alargaría la cronología del poblado hasta el siglo VII a.C.

 El poblado tiene un gran número de elementos arquitectónicos, pero el más llamativo de todos es sin duda la muralla, que recorre el yacimiento de Este a Oeste con una longitud de 33 metros de largo, unos 3 metros de anchura y 2,90 metros en su parte más elevada. Las excavaciones han sacado a la luz varios contrafuertes y que, al menos, la muralla tenía dos torres, una circular y otra semicircular, orientado todo ello a la defensa del poblado.

 En la estructura de las viviendas han aparecido molinos de trigo y zona de lares, y se sabe que las mismas tenían un techado mantenido por postes de madera, por los agujeros hallados, donde se insertaban dichos postes.

 Es uno de los poblados amurallados de la Edad del Bronce mejor estudiados de la geografía alicantina.

Galería fotográfica:

















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