Información General

Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

Si es de vuestro agrado, nos sentimos contentos y nuestro trabajo no habrá sido en vano.

Gracias por vuestra visita...

Ximo García Rico

Elda, Septiembre de 2.013

jueves, 11 de diciembre de 2014

Poblado Fortificado Fenicio de La Fonteta (Guardamar del Segura, Alicante) CA-372


Localización:

 El Poblado Fortificado Fenicio de La Fonteta se encuentra en el término municipal de la localidad alicantina de Guardamar del Segura, comarca del  Baix Segura.



Localización en Google Maps

 Se halla localizado en la Partida de La Fonteta, al norte de la localidad, en las Dunas de Guardamar y cercano al Ribat Califal, del que casi llega a formar parte, ya que éste se levantó sobre los cimientos de algunas construcciones anteriores de este poblado fenicio, datado entre al siglo VIII al VI antes de Cristo, y precursor de otras poblaciones iberas que fueron construidas en la zona que nos ocupa, como Cabezo Lucero, El Oral y La Escuera, éstas últimas en la cercana población de San Fulgencio.

Localización del Poblado Fenicio de La Fonteta respecto de otros yacimientos de la zona

Para llegar hasta el poblado fenicio seguiremos las mismas instrucciones  para  acceder al Ribat Califal ( Ver entrada CA-147 en este Blog).

Mapa-Plano de situación de La Fonteta

Localización en el mapa topográfico
Historia:

 Aparte de los primeros asentamientos púnicos e ibero-romanos de Guardamar del Segura, la construcción de la medina árabe, preludio del desarrollo de la villa fortificada y castillo, el origen de esta fortaleza es puramente islámica, fabricada con mampostería, tapial y sillarejo árabes, de los que aun en la actualidad pueden verse algunos restos. Las excavaciones demuestran el origen almohade de la fortificación.

 Fue conquistada la fortaleza árabe en 1.264 por las tropas de Jaime I el Conquistador, siendo el origen de la ciudad amurallada de finales del siglo XIII, cuando en 1.271 Alfonso X el Sabio funda la ciudad como villa real de nueva planta. Jaime I llevó hasta ella repobladores catalanes para tal fin. En 1.287, Jaime II comunica al Rais de Crevillente, a quien pertenecía el castillo, la intención de establecer una población de musulmanes en Guardamar, con privilegio especial de un mercado semanal.

 La etapa de dominio castellano fue corta, ya que en el año 1.296 Jaime II anexiona Guardamar y su castillo a la corona de Aragón. Durante el siglo XIV, la villa de Guardamar se convierte en el puerto y plaza fuerte litoral de Orihuela. En 1.331 es saqueada e incendiada por Raduán y, en 1.359, durante la Guerra de los Dos Pedros, la villa emplazada en el interior de las murallas es asaltada, incendiada y saqueada por las tropas de Pedro el Cruel.

Finalmente, en 1.368, durante la guerra entre castellanos y aragoneses, fue reducida a la categoría de aldea bajo la jurisdicción de Orihuela, bajo el dominio del reino de Valencia, siendo llave y frontera con el reino de Murcia. Obtendría su independencia de Orihuela  a partir de principios del siglo XVII.

 Fue destruida la ciudadela y sus dependencias por el famoso terremoto de marzo de 1.829, que asoló esta región, destruyendo la mayoría de fortificaciones de la zona. Sus habitantes se instalaron a los pies de su emplazamiento actual y sus restos utilizados como cantera.

 De la primera época de asentamientos humanos corresponde este yacimiento, anterior al asentamiento íbero de la zona, especialmente el Poblado del Cabezo Lucero y su Necrópolis. Con la llegada a la costa alicantina del pueblo fenicio , éste instaló en La Fonteta un entramado urbanístico sensacional de su época colonial en la península, construyendo un formidable poblado fortificado y su puerto comercial, de los más importantes del mediterráneo español, junto con la Fortaleza Fenicia del Cabezo del Estany, también cercana a Guardamar del Segura.


Escudo de la población de Guardamar del Segura

 Estado actual:

 Los trabajos de excavaciones arqueológicas efectuadas en este poblado han documentado una monumental muralla con bastión, calle perimetral y viviendas adosadas a la cara interna de la muralla. Asimismo se han hallado barrios periféricos de casas organizadas a extramuros del recinto fortificado fenicio.

Se trata, pues, de una de las ciudades fenicias amuralladas más complejas y mejor conservadas de todo el mundo accidental, de ahí su importancia histórica.

 En cuanto a la cultura material hallada destaca la aparición de ánforas y platos fenicios, así como cerámica arcaica griega, amén de objetos rituales, como huevos de avestruz, marfil, escarabeos, etc.

 La aparición de elementos arquitectónicos reutilizados en la muralla del Ribat Califal evidencia la existencia de un santuario o templo cerca de su entorno, del que no se han hallado restos que lo confirmen plenamente.

 Por la posición y espesor de los depósitos formados por el derrumbe de parte de su muralla se puede deducir que tenía una altura próxima a los 10 metros. El zócalo de piedra y barro se elevó hasta los 4-4,50 metros y sobre él, la obra de tapial y/o adobes, posiblemente rematada por almenas, según deducción de la iconografía de ciudades fenicias existente, afines a la presente.

 Toda la obra estuvo enlucida con una espesa capa de barro de color anaranjado que homogeneizó su aspecto final.

 Fiel a la arquitectura cananea y fenicia, el flanco exterior de la fortaleza presentaba, a 4 metros de distancia, un impedimento complementario, a modo de antemural, contra posibles asaltos, con un foso en forma de V de unos 2,50 metros de ancho.

 Es seguro, incluso, a juzgar por los restos observados en algunos puntos, la existencia de un terraplén o glacis de barro entre el forro del talud externo y el borde del foso, que impedía, aún más, el acceso y el minado de las murallas, y que a su vez protegía de las fuertes lluvias a la estructura de la muralla defensiva.

 Lo descubierto en La Fonteta, manantial de agua dulce en la margen derecha del río Segura, reproduce un asentamiento de un centro fenicio mediterráneo y su correspondiente muelle portuario de primer orden, dedicado al comercio de exportación e importación de mercaderías con otros pueblos, de este pueblo procedente de Tiro, que proporcionó materias primas como hierro, cobre, plata y oro a otras comunidades establecidas en el mar Mediterráneo.

 Quince siglos después, aprovechando parte del recinto amurallado, los árabes levantaron el monasterio islámico califal de Al-Ribat en su cercanía.

Galería fotográfica:























No hay comentarios:

Publicar un comentario