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Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

Si es de vuestro agrado, nos sentimos contentos y nuestro trabajo no habrá sido en vano.

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Ximo G. Rico. Presidente Asociación "Amigos del Castillo de Elda"

Elda, Septiembre de 2.013

martes, 12 de noviembre de 2013

Castillo de Agres (Alicante) CA-017



Localización:

 El Castillo de Agres se encuentra en la población homónima, situada en la parte septentrional de la Sierra de Mariola, y muy cerca de la frontera con la provincia de Valencia. Se ubica al Este de la población y forma parte del Santuario de la Virgen del Castillo.

Localización en Google Maps

Vista del Castillo de Agres en Google

 Para llegar hasta él, tenemos que dirigirnos al santuario, una vez estemos en la población de Agres. A su izquierda, en un espolón rocoso del paraje denominado Racó Vedat, se encuentran las ruinas del castillo, aunque todo el zócalo del santuario pertenece al antiguo albacar del mismo.

Santuario de Nª Sra. del Castillo, ubicación de la fortaleza

Localización en el mapa topográfico

Historia:

 La población de Agres fue una antigua alquería musulmana, y en sus inmediaciones se construyó la fortaleza islámica a finales del siglo XII. En la parte occidental de la población, también fue construida una torre de vigilancia fortificada conocida como La Torreta de Agres, de la misma época . 

 Además, en la misma población existía otra torre, sólo de vigilancia, que estaba situada en la misma alquería, entre el castillo y la torreta occidental, que se denominaba Torreta Alta, de la cual no queda ningún resto y sólo se conoce por documentos de la época. Estaba situada en una calle de la población que precisamente lleva su nombre: calle Torreta Alta. Se supone que su construcción fue coetánea a las otras dos fortificaciones.

 En el año 1.248 las tropas de Jaime I el Conquistador tomaron la población y su castillo, siendo ambos cedidos a Don Ximén Pérez de Arenós en el año 1.255.
 Un año más tarde, éste le otorgó a Agres la carta puebla a sus moradores. También consta en los documentos de la época que el término de Agres y su castillo fueron propiedad de la corona de Aragón, pues el propio rey nombraba a los alcaides del castillo.

 La fortaleza sufrió directamente los conflictos bélicos derivados de las sublevaciones moriscas capitaneadas por Al-Azraq.

 Castillo y torreta fueron propiedad en 1.388 de Andreu Guillem Scribe, pasando a titularidad de Joan Roig de Corella en el siglo XV, y más tarde, durante el siglo XVI, formaría parte del patrimonio de la familia Calatayud, hasta que en 1.633 se anexionara al condado de Cirat.

 La fortaleza y torreta fueron paulatinamente dejadas de uso y a finales del siglo XVII cayeron en ruinas. No ha habido reseña histórica de ambas fortificaciones posteriores, ya que la población se mantuvo alejada de los conflictos bélicos relevantes en los años venideros a su abandono.




Escudo de la población de Agres

Estado actual:


Plano del Castillo de Agres


 Se trata de un castillo roquero, de cronología islámica, cuyos muros se adaptan de forma inverosímil a la abrupta crestería de una montaña que parece actuar como una defensa más del perímetro amurallado.

 Está construido con tapial de mampostería del que aún se conservan restos del almenado en alguno de sus tramos, así como los restos de una aspillera con deriva interna. En este primer recinto, que los estudios señalan que actuaría a modo de albacar (Ferrer Marset; Catalá Ferrer, 1996), cuenta con una extensión de unos 2.500 metros cuadrados, donde también descubrimos la presencia de una torre, de planta cuadrada que presenta una base alamborada por su parte norte y este para compensar la carga en estos lados, y que está construida con fábrica de tapial, en el que aún se pueden identificar los restos de los desagües que permitían evacuar el agua del interior de la fortificación.

 La parte principal de esta fortificación se estructura en dos plataformas que ocupan más de 300 metros cuadrados de superficie cimentadas por una enorme base en talud construida en tapial de mampostería irregular. En ellas encontramos los restos de dos torres, una de planta cuadrada y la otra rectangular, entre los que se sitúan varios lienzos de muralla construidos con fábrica de tapial asentada en una base de mampostería irregular. La torre rectangular presenta una altura considerable, mostrando hasta 3 alturas conservadas. En el ángulo noroeste es donde parece que se situaría el sistema de ingreso al interior del castillo, mostrando un arco de medio punto de sillería que habilita un corredor escalonado que desemboca en las construcciones relacionadas con el santuario.

 Se han localizado restos de cerámicas islámicas fechadas en los siglos X-XI diseminadas por las diferentes plataformas de la cresta. Sin embargo, buena parte de las reformas corresponden a la época cristiana, en concreto, cuando el rey Jaime I concede a Ximen Perez de Oriz y a otros pobladores los castillos de Agres, Mariola y Bocairent , éste último en Valencia, estableciendo que construyan “castrum et villam” (Ferrer Marset; Catalá Ferrer, 1996). Posteriormente, el castillo se convierte en moneda de cambio hasta que, durante la segunda mitad del siglo XV, acaba perteneciendo a Joan Roiç de Corella, II Conde de Cocentaina.

 El castillo es reformado en el año 1.578 para instalar el santuario y convento de los Padres Franciscanos dedicado a la Mare de Deu d´Agres quien, como reza la tradición, su imagen, se trasladó milagrosamente desde Alicante, por el incendio acaecido en la iglesia donde se guardaba su imagen, a las mismas ruinas del castillo, siendo encontrada por un pastor manco, al que le recuperó su brazo, para que la trasladara a la iglesia parroquial de Agres. De forma extraña, la imagen desapareció esa noche de la iglesia y volvió a ser encontrada en las ruinas del castillo, lo que se interpretó como que la Virgen quería este lugar para su reposo. De esta manera, se inició la construcción de una pequeña ermita, que acabó en transformarse en el santuario actual.
 Como otras muchas fortificaciones de la provincia, el castillo de Agres está muy necesitado de una actuación urgente para salvar los restos que quedan de él. Además, por su privilegiada situación en un hermoso y encantador entorno, es razón de más para que esta fortificación islámica no se pierda para siempre.


Galería fotográfica:

































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