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Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

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Ximo García Rico

Elda, Septiembre de 2.013

jueves, 14 de noviembre de 2013

El Tossal de Manises (La Albufereta, Alicante) CA-042


Localización:

 El Tossal de Manises se encuentra en la Playa de la Albufereta, muy cerca de la Huerta de la Condomina, donde se encuentran más de una veintena de torres vigía. Esta playa pertenece al término municipal de Alicante.

Localización en Google Maps

 Para llegar al Tossal de Manises es necesario tomar la carretera de la costa que sale por la playa del Postiguet de Alicante en dirección al Cabo de Huertas. En la misma playa de la Albufereta y frente a ella hay una canalización de aguas pluviales y a su lado de la derecha se encuentran las ruinas de esta fortificación romana, la antigua Lucentum, precursora de la capital de la provincia.

Localización en el mapa topográfico
Historia:

 Los primeros datos relativos a la fundación de la ciudad de Alicante se remontan al Eneolítico, y más tarde a la Edad del Bronce.

 También son muy numerosos, y especialmente notables, los restos correspondientes a los poblamientos de origen ibero, pues este pueblo formó un asentamiento en la zona del Tossal, llamado así por tener forma de un cerro de poca elevación, antes de la dominación romana.
 Cuando esta se produjo, las tropas al mando del cónsul Cayo Flaminio fueron las encargadas de tomar las ciudades iberas de la provincia, como La Alcudia de Elche ó el Poblado Amurallado de El Monastil de Elda, entre otras, y por supuesto, el asentamiento ibero de El Tossal de Manises, que se produjo alrededor del año 93 a.C. (siglo I a.C.)

 Lo documentos de la época señalan que la cultura romana pronto fue asumida por los íberos, que se romanizaron prácticamente en pocas décadas.
 La ciudad ibera que se alzaba en el tossal comenzó a transformarse en una ciudad romana, y de ello dan fe las construcciones que a tal fin emprendieron los romanos. Para ello, el primer trabajo que les convenía fue el amurallamiento de la ciudad, a la que llamaron con el nuevo nombre de Lucentum  ( ciudad de la luz), precursora de la actual ciudad de Alicante, aunque algunos autores creen que Lucentum se situaría en el actual barrio de Benalúa de Alicante. Otros, como J. Lafuente, mantienen el nombre de Lucentum para la ciudad amurallada romana de El Tossal de Manises.

 Aparte de amurallar la ciudad, los romanos construyeron un sinfín de construcciones al estilo romano: templos, un anfiteatro, baños, alcantarillado, etc, convirtiéndola en una próspera colonia romana.

 En el siglo III, con las invasiones bárbaras, la ciudad sería parcialmente destruida, sufriendo sus murallas grandes daños, y entrando en abandono al emigrar su población hacia el sur, y creando una nueva ciudad en lo que hoy se conoce como Alicante capital, y más concretamente al conocido barrio de Benalúa, donde se han encontrado los mejores restos de la cultura visigoda, posterior a la caída del imperio romano. Posteriormente y con la invasión musulmana, sería reconvertida en la medina islámica de Al-qant, comenzando la construcción de la fortaleza musulmana en el monte Benacantil, precursora del actual Castillo de Santa Bárbara.



Escudo de la ciudad de Alicante

 Estado actual:


Vista aérea del Tossal de Manises

Plano general de las excavaciones en el Tossal de Manises

 La Lucentum alicantina ha sido, sin duda, la ciudad por excelencia de los arqueólogos alicantinos y foráneos. No en vano se trata de las ruinas que precedieron a la fundación de la ciudad de Alicante. Prácticamente, ningún otro recinto histórico de la provincia ha recibido más entusiasmo, eruditos y fondos para su estudio y reconstrucción que la presente “ruina”.

 La muralla que rodea a la ciudad del Tossal de Manises se considera ibérica, por el tipo de aparejo usado en su fábrica y fue construida en la segunda mitad del siglo II a.C., bajo el poder político de Roma, efectivo desde el siglo III a.C.

 Los romanos actuarán sobre la muralla de dos formas, que corresponden a épocas diferentes. La primera consistió en reforzar el sistema defensivo con la construcción de torres y la otra en desmantelarla para permitir otro tipo de construcciones., una vez perdida la utilidad de la muralla.

 Las torres, de las que hasta ahora se han descubierto restos de cinco de ellas, eran de planta rectangular y miden alrededor de 7 metros y entre 3 y 3,5 m. de altura. Pertenecen a un momento posterior al de la muralla, como lo demuestra el hecho de que estén adosadas y no trabadas en ella, así como el aparejo utilizado en su fábrica., que se compone de sillares en las torres y mampostería en la muralla.

 El segundo efecto sobre la muralla es su anulación. Efectivamente, el sistema defensivo pierde importancia a lo largo del Alto Imperio (siglos I-II d.C) y se utilizan como muro posterior de las edificaciones, adosándose al pié de la muralla, o aprovechando las extintas torres como cimentación para otros usos en el recinto del tossal. Según algunos autores, las murallas comenzarían a demolerse a partir del césar Augusto, con quien en Hispania se inaugura un período de relativa calma política y militar.

 Solamente una puerta, que pueda llamarse como tal, ha sido descubierta en la ciudad y concretamente en su lado oriental. La muralla queda interrumpida en este punto y aparece una laguna de unos 3,5 metros al lado de una gran torre de mampostería. En este punto se considera existía la puerta de acceso a la ciudadela amurallada, que daba paso a la llamada calle de Popilio.

 Se conocen, además, otros dos accesos menores: uno situado en el extremo occidental en un vano de la muralla. El otro, es un estrecho paso en un ángulo de la muralla situado hacia el Norte. Ambos estuvieron en uso en época del Alto Imperio, consecuencia de anteriores poternas abiertas en la muralla.

 Se han descubierto dos termae (termas) en el interior. La mayor se denomina Termas de la Muralla, nombre dado por Figueras Pacheco, ocupando la mitad SE de la calle Popilio y miden 38 m. de longitud por 13 m. de anchura. Al SE se encuentra la entrada y las salas (frigidarium o baño frío y caldarium o baño caliente). La otra terma se sitúa al pie del cerro del tossal, junto a la Albufereta y fue referida por José Lafuente, pero de mucha menos importancia de las termas de Popilio.

 Se conoce la existencia de un templo romano, ya que en una inscripción hallada en las excavaciones se refiere que M. Popilius Onyxs construyó con su dinero un templo, aunque no especifica a que deidad estaba dedicado, aunque se cree que fue dedicado a Juno, por unas monedas halladas del año 12 a.C.

 Todo el conjunto estaba cerrado por la necrópolis. El mundo de los vivos y el de los muertos estaba delimitado por el pomerium, límite sagrado que determinaba el recinto dentro del cual estaba prohibido dar sepultura, concretado en la muralla si la ciudad contaba con ella.

 En la segunda mitad del siglo III d.C, la ciudad sufrió un fuerte declive, como lo demuestra la ausencia de cerámicas del tipo Clara D, características del siglo IV d.C,  y de las que se encuentran gran cantidad en Benalúa, por lo que se cree que en estos años ya se habían trasladado los habitantes del tossal al nuevo emplazamiento.

 Todas las campañas arqueólogicas emprendidas desde hace muchos años tratan de acercarnos lo más posible a conocer los orígenes de la ciudad de Alicante, y para ello no  han escatimado esfuerzos. De ello da fe la creación de un museo en sus inmediaciones, LVCEMTUM, donde se recogen todos y cada uno de los restos que han sido desenterrados de las ruinas del Tossal de Manises, estableciendo un verdadero museo monográfico para el mismo.





 En la actualidad la ciudad amurallada y fortificada del Tossal de Manises se encuentra en un estado de conservación envidiable, si lo comparamos con otros yacimientos, sean del tipo que sean, lo que da idea de las “prioridades culturales” que las autoridades tienen  al otorgar los fondos públicos para el estudio y la protección de nuestros monumentos históricos.

 Con esta afirmación, el autor de este Blog sobre los Castillos, Torres y Fortificaciones de la provincia de Alicante, reclama que se tenga el mismo criterio, que el que se le otorgó al Tossal de Manises, para con otras construcciones de la provincia que se encuentran en un estado lamentable, y que necesitan, más si cabe que el Tossal, una intervención urgente antes de que sea demasiado tarde.

Galería fotográfica:












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