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Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

Si es de vuestro agrado, nos sentimos contentos y nuestro trabajo no habrá sido en vano.

Gracias por vuestra visita...

Ximo García Rico

Elda, Septiembre de 2.013

lunes, 21 de octubre de 2013

Castillo de Guardamar del Segura (Alicante) CA-046


Localización:

 El castillo de Guardamar se localiza sobre un cerro alargado a poniente de la actual población de Guardamar del Segura, en la comarca  del  Baix Segura. El yacimiento da nombre a los restos de una antigua ciudadela amurallada que, desde el siglo XIV hasta el siglo XIX, albergó a los habitantes de esta población alicantina.

Localización en Google Maps

 Ocupa el castillo un lugar estratégico en la franja litoral del Bajo Segura, junto a la desembocadura del río Segura  en el Mediterráneo. Ello ha determinado un asentamiento humano prolongado desde la protohistoria hasta el siglo XIX. Se han documentado restos materiales de época fenicia, un santuario ibero-romano y varias sepulturas de época andalusí.
 Para llegar hasta él, deberemos entrar al Políg. Industrial  Santa Ana, situado a la izquierda de la carretera Alicante-Cartagena, a su paso por la población, en la salida a tal efecto. A la derecha del polígono existe una subida hacia el cerro donde está ubicado el castillo y, siguiendo la indicación de las señales, llegaremos hasta los pies de la fortaleza. También hay un acceso desde el interior de la población, aunque es más difícil que el expuesto.

Localización en el mapa topográfico

El azud árabe de Guardamar del Segura

Historia:

 Aparte de los primeros asentamientos púnicos e ibero-romanos del cerro, la construcción de la medina árabe, preludio del desarrollo de la villa fortificada y castillo, el origen de esta fortaleza es puramente islámica, fabricada con mampostería, tapial y sillarejo árabes, de los que aun en la actualidad pueden verse algunos restos.

 Fue conquistada la fortaleza árabe en 1.264 por las tropas de Jaime I el Conquistador, siendo el origen de la ciudad amurallada de finales del siglo XIII, cuando en 1.271 Alfonso X el Sabio funda la ciudad como villa real de nueva planta. Jaime I llevó hasta ella repobladores catalanes para tal fin.

 La etapa de dominio castellano fue corta, ya que en el año 1.296 Jaime II anexiona Guardamar y su castillo a la corona de Aragón. Durante el siglo XIV, la villa de Guardamar se convierte en el puerto y plaza fuerte litoral de Orihuela. En 1.331 es saqueada e incendiada por Raduán y, finalmente, en 1.368, durante la guerra entre castellanos y aragoneses, fue reducida a la categoría de aldea bajo la jurisdicción de Orihuela, de la que obtendría su independencia a partir de principios del siglo XVII.

 Fue destruida la ciudadela y sus dependencias por el famoso terremoto de marzo de 1.829, que asoló esta región, destruyendo la mayoría de fortificaciones de la zona.



Escudo de la población de Guardamar del Segura

Estado actual:

Vista panorámica de la fortaleza

Baluarte de la Pólvora

Vista general de la fortaleza de Guardamar

Grabado de la antigua fortaleza de Guardamar

 Después de una reconstrucción parcial de la villa amurallada, los trabajos de excavación arqueológica siguen en la actualidad, especialmente en la zona norte de la la ciudadela, que se encuentra vallada alrededor del Baluarte de la Pólvora.

 El castillo y la villa amurallada se estructuran como un recinto alargado, en dirección N-S, y cuyo interior se encontraban las casas distribuidas en manzanas, calles y plazas, organizadas principalmente en torno a una calle mayor, que comunicaba el castillo con la parte principal de acceso a la villa.

   La fortaleza se divide en dos partes: la superior o mediodía, conocida como     “ el castillo ”, y está formada por una planta poligonal, ligeramente trapezoidal, con cubos en saliente realizados en tapial sobre basamento de mampostería, correspondientes a los restos más antiguos (primera mitad del siglo XIII).

 El recinto inferior o septentrional es de gran tamaño y las excavaciones han puesto al descubierto la evolución de la fortificación: sobre los restos de un paramento de tapial se construyó el amurallamiento bajomedieval, caracterizado por grandes torres de planta rectangular en saliente, realizadas en sillería encadenada y relleno de mampostería, ubicándose un mayor número de cubos en su flanco de levante, más que a poniente.

 Esta muralla, representativa de la fortificación gótica del castillo, fue cortada y enterrada bajo la gran reforma que sufrió la plaza a partir del siglo XVI, cuando las necesidades de las modernas defensas artilleadas obligaron a eliminar  ángulos y alturas. Así, se cortan los cubos y se levanta un  grueso muro que perimetra todo el conjunto.

 Esta moderna defensa se refuerza con la transformación de la antigua torre del homenaje del castillo, emplazada en el flanco de levante, en el actual Baluarte de la Pólvora, cuya restauración permite ver la antigua torre bajomedieval y los refuerzos para su transformación en baluarte.

 Esta protección defendía la puerta de ingreso a la villa fortificada, que se emplazaba en el frente Norte y desaparecida actualmente, así como parte de todo este lado por la construcción del depòsito de agua potable de la localidad actual.

 Extramuros de la puerta de acceso, donde aún podemos observar parte de un lienzo de la antigua muralla que lo guardaba, se desarrolló a partir del siglo XV un arrabal que, en el siglo XVIII, ya ocupaba mayor extensión que la propia ciudadela y dio lugar a la actual población de Guardamar del Segura.

 El castillo propiamente dicho se emplaza en la cota más alta del recinto amurallado y, desde aquí, partían las murallas que rodeaban a la villa por todo el perímetro del cerro. Se trataba de un sistema defensivo formado por una serie de cubos de mampostería en saliente, sobre todo en su fachada sureste, la que da al litoral, más expuesta a los ataques.

 Con la aparición de la pólvora y el incremento de la artillería, se desarrolló un nuevo sistema defensivo para la ciudadela amurallada, de tipo abaluartado de época renacentista. En esta fase, se hizo un retranqueo de la muralla, una vez desmochados totalmente los torreones bajomedievales y la construcción del Baluarte de la Pólvora, al norte, adecuando una tenaza renacentista en la parte noroeste.

 El estado actual del recinto abaluartado es impecable, sobre todo visto desde la población. En su interior se ven actualmente los restos de muchas dependencias y muralla interior, destacando un basamento circular, con escaleras de acceso por sus cuatro caras y con un precioso suelo decorado con pequeñas piedras ovaladas de distintos tamaños formando un vistoso mosaico.

 Los torreones situados en la parte que dan al mar son un privilegiado mirador desde donde se disfruta de unas magníficas vistas de la población actual y su entorno. Sin duda una maravilla muy recomendada para visitar.

Galería fotográfica:

Torre del Homenaje

Mampostería de la muralla

Muralla Este




































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