Información General

Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

Si es de vuestro agrado, nos sentimos contentos y nuestro trabajo no habrá sido en vano.

Gracias por vuestra visita...

Ximo G. Rico. Presidente Asociación "Amigos del Castillo de Elda"

Elda, Septiembre de 2.013

sábado, 25 de enero de 2014

Castillo de Benidorm (Alicante) CA-056



Localización:

 El Castillo de Benidorm, del que apenas quedan restos en la actualidad, se sitúa sobre el emplazamiento rocoso del Tossal de Canfali, en una posición equidistante entre las playas de Poniente y Levante de Benidorm, ocupando la actual Plaza del Castillo, parte del llamado Mirador de Benidorm.



Localización en Google Maps

Vista del Castillo de Benidorm en Google

 Para llegar hasta él sólo es preciso dirigirse a lo que se conoce como Rincón de Loix (Balcón de Alicante) en Benidorm, ciudad turística por excelencia de la provincia de Alicante y capital de la comarca de la Marina Baixa.


Localización en el mapa topográfico

 Historia:

Castillo y Murallas de Benidorm (Siglo XVIII)


 El origen del Castillo de Benidorm es posterior a la fecha de concesión de la Carta Puebla de Benidorm el 8 de mayo de 1.325, en la que se documenta que no existía edificación alguna en la Punta de Alfalig (actual Canfali), y que el almirante Bernat de Sarriá mandó construir en dicho punto un castillo y a su alrededor una villa, que formaría parte del señorío de dicha familia y dependiente de la baronía de Polop de la Marina.

 Se trataría, pues, de una fortificación y villa de fundación señorial de la segunda mitad del siglo XIV, creada por razones estratégico-políticas para la defensa de los continuos ataques costeros de los piratas sarracenos, y también para el aprovechamiento comercial y pesquero de la zona.

 Durante el siglo XVI se realizaron diversas reparaciones y ampliaciones de esta fortificación, pero a partir de ese momento este recinto fortificado se va deteriorando progresivamente, al no pertenecer a la Corona ni sus propietarios estar en condiciones económicas para hacerse cargo de las obras, por lo que el castillo fue paulatinamente abandonado y arruinado.

 En la Guerra de la Independencia, el castillo fue arrasado totalmente por un bombardeo realizado por la flota inglesa al retirarse las tropas napoleónicas, quedando tan solo unos pocos restos de la muralla original del mismo.




Escudo de la ciudad de Benidorm

 Estado actual:

Castillo de Benidorm ( año 1.950)


 En la actualidad el recinto fortificado está casi en su totalidad arrasado, y tan sólo se distinguen unos lienzos de la muralla primitiva en el lado occidental del Cerro de Canfali.


 El núcleo medieval de Benidorm comenzó a edificarse en la parte septentrional de la colina de Canfali, en el centro de la pequeña ensenada y frente a la isla del mismo nombre. Su emplazamiento está en función de la actividad pesquera de la que mantenían los escasos pobladores del contorno que, a mediados del siglo XVI, sólo contaba con un castillo encaramado en lo alto de la peña y unas cuantas alquerías no muy distantes, imposibilitados para ampliar el asentamiento a causa de la constante presencia de los piratas que se refugiaban en el islote, del que habían hecho “...el abrigo de corsarios maior que ay en este Reyno...”. 

 El promontorio sobre el que se alzaba el castillo estaba rodeado totalmente por el mar, y en su parte más alta se alzaba la edificación medieval, que formaba un recinto casi rectangular, dentro del cual se alojaba una pequeña iglesia, el polvorín, la cárcel, el matadero y unas pocas construcciones que constituían el municipio benidormí. El conjunto quedaba aislado de tierra firme mediante un puente levadizo (Beviá García, Camarero Casas, 1988).

 El estado de conservación de las defensas de Benidorm en los albores del siglo XVI es francamente lamentable. En las Cortes de Monzón del año 1.528 se elevó una petición a los tres brazospara que se proveyera de lo necesario para la defensa de la costa, que trajo como consecuencia las obras de refortificación de la plaza durante los años 1.534 y 1.535, encargados por parte de don Bernardino de Cárdenas al picapedrero micer Martín bajo la supervisión del ingeniero Joan Cervelló (Beviá García, 1988). Estas obras, de una amplia solidez, pasaron con el aprobado alto el informe del año 1.543, donde sólo se diseñan pequeñas reformas con un gasto de 40 libras, con una pequeña reparación en las murallas. Para defender la plaza se destinó una compañía de 50 soldados al mando de un capitán (Requena Amoraga, 1997).

 No sería hasta el año 1.561, en el memorial redactado por Antonelli il Vecchio, cuando se planteará una reforma integral de la fortificación y una repoblación del lugar, recordando que fue sucesivamente despoblado por los continuos ataques piratas producidos durante el siglo XV, como el producido en el año 1.410, cuando cuatro embarcaciones de moros asaltaron la villa hiriendo a algunos cristianos, cautivando a otros y llevándose algunas barcas; o los violentísimos ataques de agosto de 1.447, donde el lugar quedó nuevamente despoblado y obligó a montar guardias para vigilar la zona (Hinojosa Montalvo, 2004).

 Según el plano de Vespasiano Gonzaga de 1.575, el recinto del castillo estaría formado por una muralla que se adapta a la forma del promontorio, creando un largo rectángulo, más ancho en la parte de tierra, que encierra unas pocas edificaciones, tal y como los documentos de la época mostraban para la época medieval y os inicios de la edad moderna. En la muralla destacan dos pequeños torreones circulares de adscripción medieval, y otros dos cubos semicirculares en las esquinas del paño que mira hacia el interior, que se cree que se tratan de las obras levantadas por el Duque de Calabria en el año 1.535. Sobre este trazado pre-existente es el que Gonzaga plantea la construcción de un fuerte con una tenaza que abarcaba los dos cubos citados.

 En los años siguientes continuó una clara reforma de la fortificación tras pasar de manos de la Corona a ser propiedad de la familia Fajardo, que poco a poco desembocó en un paulatino abandono. Si sabemos que a principios del siglo XIX lo que quedaba del castillo fue casi enteramente destruido por el bombardeo que los ingleses realizaron al retirarse las tropas napoleónicas. De esas ruinas, hoy apenas quedan restos visibles.

 Las excavaciones realizadas en la plataforma del castillo en el año 1.993 por el arqueólogo José Ramón Ortega, permitieron documentar los escasos restos de la cortina marítima que conformaba el recinto amurallado de Benidorm. Los trabajos de salvamento se realizaron con el el objetivo de repavimentar el mirador turístico de Benidorm, exhumando unos muros que pertenecían a la línea del adarve de la muralla occidental de la fortificación fechada en el siglo XV, gracias a los materiales hallados en las zanjas de fundación. El resto de la fortificación se halla oculto por las obras actuales que se realizaron para la puesta en valor y la construcción del actual mirador.


Galería fotográfica:

















Bella imagen nocturna del Castillo

Visita cursada el 19-11-2.017








No hay comentarios:

Publicar un comentario