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Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

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Gracias por vuestra visita...

Ximo G. Rico. Presidente Asociación "Amigos del Castillo de Elda"

Elda, Septiembre de 2.013

jueves, 30 de enero de 2014

Torre de Tamarit o Pep (Santa Pola, Alicante) CA-166



Localización:

 La Torre de Tamarit , además denominada Torre PepTorre Vieja o también Torre de la Albufera de Elche, se sitúa a las afueras de la localidad alicantina de Santa Pola, muy cerca de sus salinas, en dirección hacia Torrevieja, por la carretera nacional Alicante-Cartagena.


Localización en Google Maps

 Para llegar hasta ella tan sólo hay que seguir la mencionada carretera sin entrar a Santa Pola y continuar unos nueve kilómetros hacia el Sur. Enseguida veremos la torre a nuestra derecha del sentido de la marcha. Tras su restauración se ha habilitado junto a las salinas un lugar para poder estacionar los vehículos para efectuar la visita a la torre.

Historia:



Dos instantáneas de la Torre de Tamarit antes de su reconstrucción

 Su origen, al igual que otras torres de la costa ilicitana, se debe a que en el año 1.552 un bajel berberisco capitaneado por Salah Rais, llega a la misma, en las cercanías de la playa del Pinet, escasamente defendida por algunos vigías de guardia para evitar que los contrabandistas cruzaran la albufera al amparo de la noche y  los controles impuestos por el marqués de Elche, y se percatan de la poca presencia defensiva. Toman tierra y rápidamente se adentran hasta la villa ilicitana donde, después  de intentar su asalto, capturaron importante botín en enseres y personas.

 Esto provoca que las autoridades  y las clases altas crearan el conocido como Resguardo de la Costa, institución encargada de crear una tupida red de alerta y prevención de ataques de enclaves de costa y de recintos urbanos, ya que en 1.550 el pirata Dragut, mercenario a sueldo de los turcos, castigaba las costas de la huerta de Alicante allí donde las defensas se relajaban.

 Por ello, las autoridades decidieron dotar a la costa ilicitana y al casco urbano de Elche, así como a su huerta, de un sistema defensivo que mantuviera la alerta ante los ataques moriscos, naciendo así una serie de torres de defensa con el objetivo de frenar los ataques de los piratas, levantando un sistema a lo largo de la huerta y costa ilicitana con diversas torres vigia, entre las que destacaron  Ressemblanc, Vaillós, Palombar, Carrús, Asprillas, Estaña y Gaitán, que unidas a las costeras de Tamarit, Pinet, Escaletes, Talayola y Carabassí,  constituyendo el sistema defensivo anexo a la ciudad de Elche y a la fortaleza de Santa Pola, gracias al experto ingeniero italiano Giovanni Baptista Antonelli en el año 1.562.


Escudo de la población de Santa Pola

Estado actual:


 Se trata de una torre de planta cuadrada, de morfología prismática con base alamborada y una altura conservada, en la actualidad, de las dos que inicialmente presentaba en su primitiva fábrica. La torre está realizada a partir de mampostería trabada en cal y grava de tono blanquecino, con refuerzo de sillería encadenada en las esquinas. Presenta un perímetro del alambor a cota de suelo de 34,80 metros, creando un área de 91,52 metros cuadrados, y una altura total conservada de 9,30 metros, siendo la altura del alambor de 2,62 metros y la de la fachada de 6,68 metros.

 La torre no presenta aperturas actuales defensivas a primera vista, excepto una posible tronera, documentada en la actuación arqueológica, de morfología abocinada, con una anchura de 1,50 metros en la parte interior y de 0,80 metros en la exterior. La entrada a la torre se sitúa en altura, en el frente noroeste, y cuenta con un durmiente exento que ha estado semienterrado por los desprendimientos y la acción del viento, que han puesto en valor los trabajos arqueológicos llevados a cabo por la empresa Arquealia S.A., dentro del proyecto de restauración dirigido por el arquitecto Márius Beviá en el año 2.008. Este durmiente presenta un cuerpo rectangular escalonado de mampostería de cantos de gran y mediano tamaño trabados con mortero de cal y permite disponer un puente levadizo entre la torre y el durmiente que, al ser levantado, aísla la torre de cualquier intrusión no deseada.

 Una vez salvado el ingreso, nos encontramos con la primera planta, que estaba abovedada con una rosca de ladrillo macizo y mampostería, conservando el arranque de la misma en la esquina oeste. La segunda planta no conserva la cubierta ni las paredes perimetrales sureste, suroeste y noroeste. Sólo se mantiene la pared noreste que fue restaurada en los años 90 de siglo XX. Por encima, coincidiendo con el nivel del hueco del acceso, se encuentra una habitación de forma rectangular y en el suelo la boca que facilita el acceso a un aljibe, de gran volumen y capacidad de almacenar agua – hasta 22.400 litros- procedentes de las precipitaciones de lluvia y que apareció en el año 2.008 en los trabajos previos a la restauración integral del edificio.

 La Torre de Tamarit no es una torre almenara, y su origen es muy diferente al mostrado por otras defensas englobadas en el Resguardo de la Costa. Su particular ubicación, en la periferia del área lagunar y justo enfrente de la entrada a la Gola de la Albufera, le confiere una situación especialmente privilegiada a un acceso siempre difícil de vigilar durante gran parte de la Baja Edad Media (Sánchez y Mas, 1988). El control de la producción pesquera extraída de la bahía y con destino al mercado de la villa de Elche, creó varios conflictos en los siglos XIV y XV, entre las cofradías de pescadores y los intermediarios, los cuales, después de que el pescador hubiese pagado el peaje correspondiente en las dependencias cercanas a la Torre del Cap de L´Aljub, que estaba en lo que actualmente es el Castillo-Fortín de Santa Pola, compraba la producción obteniendo sensibles beneficios al revenderla en el mercado a un precio sensiblemente superior (Hinojosa Montalvo, 1989).


 Este tráfico de capturas desde la Gola, debió de alertar al Concejo, por lo que, seguramente, en las postrimerías del siglo XV y las primeras décadas del XVI, se levantaría esta construcción, con el objetivo de controlar la entrada a la albufera y el camino en dirección a la villa de Elche. Así lo prueba una de las escasas referencias localizadas sobre la torre, que corresponde al memorial para la defensa de la costa del Reino hecha por el ingeniero militar italiano Antonelli il Vecchio, redactado en el año 1.561, donde dice que “...en la torre de albufera delche para asegurar una desembarcación que ay por una parte y por otra çerca de la gola ponerle un morterete con su recaudo a cargo de los pescadores que en ella estan de ordinario” (Menéndez Fueyo, 2012). Es decir, que la función principal de la torre no es la vigilancia de la costa, sino el control de la pesca que se realizaba en la antigua Albufera de Elche. En el mismo documento se llega a indicar incluso su guarnición, formada por dos torreros y dos artilleros, encargados de mantener un cañón, único armamento con que, al parecer, contaba la torre. Es muy significativo en este sentido el hecho de que en el informe de las ventas de las torres de costa al Cuerpo de Carabineros realizado en el año 1.870, la Torre de Tamarit no se incluye, por lo que es lógico pensar que muy probablemente la Cofradía de Pescadores de Santa Pola siguió manteniendo bajo su tutela la administración de la torre.

Galería fotográfica:















Bonita silueta nocturna de la Torre de Tamarit

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