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Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

Si es de vuestro agrado, nos sentimos contentos y nuestro trabajo no habrá sido en vano.

Gracias por vuestra visita...

Ximo García Rico

Elda, Septiembre de 2.013

miércoles, 4 de junio de 2014

Poblado Morisco Capaimona (Vall de Alcalá, Alicante) CA-291


Localización:

 El Poblado Morisco de Capaimona se encuentra localizado en las cercanías de la localidad de Beniaya, en la Vall de Alcalá, perteneciente a la comarca alicantina de la Marina Alta.

Localización en Google Maps

 Está ubicado al sur de la localidad de Beniaya, cerca del Barranco de Malafí, en el camino hacia Tollos, y para llegar hasta él es necesario hacerlo a través de un sendero que nos lleva hasta su emplazamiento. Preguntar en el Ayuntamiento de la localidad de Alcalá de la Jovada, donde nos indicarán la ruta a seguir para llegar hasta él para su visita.

Localización en el mapa topográfico

Historia:

 El origen del poblado es indudablemente islámico. La historia de la localidad de los siglos XII al XVIII se desarrolla alrededor de la comunidad musulmana que habitó estas tierras interrumpidamente tras la ocupación.

Las primeras referencias documentales  del poblado datan de 1.380, pero está demostrado que su construcción es anterior a la conquista del Valle de Alcalá por las tropas de Jaime I, con toda probabilidad a principios de la ocupación musulmana de la zona.


Texto en el que Guillem Belenguer toma posesión del poblado

 Jaime I, tras la conquista del territorio, donó el poblado a los nobles Bernat Monredó y a Guillem Belenguer por los servicios prestados.

 Aunque en los primeros tiempos de la Reconquista el caudillo musulmán Al-Azraq, dueño de estos territorios, pactó con el monarca Jaime I determinadas relaciones de vasallaje, no tardaría en rebelarse contra el dominio del rey. La región donde se hicieron fuertes los sublevados se corresponde con los actuales Valles de Alcalá y de Gallinera.

 Justo antes de la expulsión de los moriscos ( 1.609), en el poblado vivían 13 familias que, tras el decreto de expulsión, tuvieron que abandonarlo de forma definitiva, y dirigirse en tres días al puerto de Denia, donde embarcarían rumbo a Orán, aunque posteriormente fue repoblado con familias cristianas que también lo abandonaron definitivamente en el siglo XVIII.

 Sus habitantes vivían en este agreste lugar alimentándose de los recursos de la tierra: trigo, pan de higo, lecha de cabra, almendras y aceite. Está probado que tenían su propia mezquita, donde celebraban los ritos de su religión casi a escondidas.

Restos de la mezquita de Capaimona


Planta de la mezquita


 Las fuerzas de Al-Azraq serían derrotadas en Benicadell y se retirarían hasta el castillo-palacio de Vall de Alcalá. Después se dirigirían hacia el castillo de Gallinera, antes de rendirse definitivamente al rey Jaime I.

 Algunos años después, el caudillo musulmán volvería a intentar la rebelión, pero finalmente sería muerto en Alcoy en el año 1.276.

 Cuando descubres a pie y en silencio este lugar, lo identificas casi de inmediato sin saber por qué. Algo hay en el ambiente que te dice que estas piedras forman parte de tu propia historia, y un intenso escalofrío recorre tu cuerpo, pareciéndote escuchar al muecín llamando a oración desde lo alto de la mezquita.



Escudo de La Vall de Alcalá

Estado actual:

 El Poblado Morisco de Capaimona  es otro claro ejemplo, como los de Atzubieta y La Roca, de lo que sería, en aquellos tiempos, la disposición pretérita de una alquería árabe tipo, y de la que se puede deducir la disposición de todas las demás construidas en nuestros territorios, así como de su fábrica y organización, que nos ponen al descubierto las formas de construcción de los árabes tras la conquista de estos territorios.

 El gran interés de estos poblados  reside en el excelente grado de conservación, que ha mantenido “fosilizadas” las fábricas y morfologías constructivas mudéjares y moriscas.

 Las casas tienen una estructura sencilla,de planta cuadrangular, con una habitación paralela a la fachada principal, así como un patio que ocupa gran parte de la edificación.

 A veces se construye otro habitáculo al fondo del patio, o se adosa formando una “L” en uno de sus laterales. Los escasos departamentos servían para dormir, o como taller, almacenes, cocina, etc.

 Las técnicas constructivas se basan en los tapiales hechos con tierra, piedras y mortero de cal, pastados y prensados dentro de un encofrado de madera y secados al aire.

  Los restos visibles pertenecían a un solo complejo arquitectónico, formado por cuatro unidades o cuerpos de fábrica, perfectamente alineados de este a oeste, configurando dos frentes de fachada bien definidos.

 La estructura interna es la habitual de los moriscos (moros conversos), de naves cubiertas dispuestas en torno a patios, con técnica constructiva de mampostería tosca morisca. Posteriormente se amplió el poblado con fábrica de mampostería en hiladas de piedras colocadas oblicuamente, que correspondería a la época anterior a la expulsión de sus habitantes en 1.609.

 El interés de este enclave radica en la existencia probada de una mezquita mudéjar del siglo XII, que nos instruye en la forma de practicar su religión por los musulmanes. En los últimos años, hasta mediados del siglo XX, el poblado ha estado habitado, dedicándose sus escasos moradores a la ganadería, y empleando las antiguas ruinas del poblado morisco como corrales de ganado para los pastoreos de la región de la Vall de Alcalá.


Galería fotográfica:


















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