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Este Blog va dedicado a todos los amantes de la Arqueología y Castellología alicantinas, y en especial a todos los alicantinos, para que aprecien y disfruten de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que es mucho.

En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

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Ximo García Rico

Elda, Septiembre de 2.013

martes, 10 de junio de 2014

Torre y Mezquita árabe de Senija (Alicante) CA-296



Localización:

 La Torre y la Mezquita árabe de  Senija se encuentran situadas en la localidad de Senija, en la comarca alicantina de la Marina Alta, muy cerca de la localidad de Benissa, frente a ella y al otro lado de la autopista A-7.

Localización en Google Maps

 Se encuentran localizadas en el centro urbano de la población, en lo que actualmente es la iglesia parroquial de Santa Catalina, por lo que no será nada difícil llegar hasta ellas, máxime cuando la torre es visible desde cualquier parte de la población.

Localización en el mapa topográfico

Historia:

 Orgullosas se muestran Benissa y Senija de un pasado antiquísimo, que parece remontarse al periodo ibérico, al que pertenecen los restos arqueológicos encontrados en sus términos municipales. De la Venilia histórica, situada en la ruta que los cartagineses siguieron en su marcha hacia Roma, no queda más vestigio que la cita histórica.

 En el año 720, los árabes se apoderan de la zona, dando el nombre de Ben-Issa al núcleo de población allí formado, constituido por la medina islámica que se dedicó fundamentalmente a las labores agrícolas, en un terreno que dio un terrible esfuerzo a los musulmanes al ser abrupto, pedregoso y de difícil laboreo.

 Al mismo tiempo que se construía la medina islámica de Ben-Issa, no muy lejos de ella era levantada una mezquita y su torre de llamada del “mujaidín” a la oración, en lo que en la actualidad constituye la población de Senija. Allí se estructuró un poblamiento árabe dependiente de Benissa y dedicado a las labores de mantenimiento de la mezquita, que servía para el culto de una amplia zona, limítrofe con el amplio término de ambas poblaciones.

Cinco siglos permanecieron los musulmanes en estas tierras hasta que fueron conquistadas en 1.254 por el rey Jaime I el Conquistador, quien la repobló con mallorquines y aragoneses, al tiempo que otorgaba al poblado conquistado el título de Villa.

 En el año 1.272, el rey Jaime I  la donaría al señor feudal Jaime de Gruny. Más tarde paso a ser propiedad de Roger de Lauria, formando parte de un señorío junto con las localidades de Altea, Calpe y Teulada.

 Su titularidad pasó a manos del segundo conde de Denia, la corona, el infante Juan, Rodrigo Girón de Rebollet y, por último, a la familia Palafox.

 Los destinos de Senija siguieron paralelos a los de Benissa. En el año 1.309 cuando se produjo la expulsión de los moriscos, decretada por el rey Felipe III, Senija disponía de 45 familias que tuvieron que abandonar el lugar. A raíz de ello, la antigua torre y mezquita árabe fueron reconvertidas en la actual iglesia parroquial a lo largo de los siglos XIV y XV, quedando en el estado actual.

 Senija es considerado como un “barrio” de Benissa, ya que sus habitantes hacen vida prácticamente en esta localidad. Y si su pasado agrícola es indudable de origen árabe, no lo es menos su famosa industria del embutido, del mismo origen, de tal manera que sus elaborados productos (morcillas, blancos, longanizas y sobrasadas) son los mejores de toda la Marina Alta y abastecen desde tiempo inmemorial los mercados de la región.



Escudo de la población de Senija

Estado actual:

 Se trata de una mezquita y su correspondiente torre de llamada a la oración anexa, probablemente construidas en los albores de la conquista sarracena de este territorio, eligiéndose este lugar para levantar su lugar de oración a todos los musulmanes establecidos en la zona.

 La torre destaca por su componente vertical y se trata de una construcción de planta cuadrada, compuesta de planta baja y tres pisos, de la que se desconoce por completo su aspecto original, aunque es de suponer que sería parecida a cualquier torre árabe actual de la zona, dispuesta para las labores de llamada a la oración y, al mismo tiempo, de defensa de sus habitantes.

Está fabricada en mampostería irregular, y en las esquinas se utilizaron sillares regulares para darle más consistencia a la torre. Los huecos son rasgados y se formaron de sillarejos, los cuales configuran su forma. En la actualidad se observan bien los sillares de contención de las esquinas, aunque la mampostería queda oculta por el encalamiento casi total de la torre.

 Adosada a ella, está el cuerpo de la mezquita, fabricada en mampostería y sillares en las esquinas, perfectamente visibles en la parte posterior de la actual iglesia parroquial de Santa Catalina, donde también se pueden ver los antiguos huecos de los ventanales, en fábrica de ladrillo rojo árabe, que recuerdan las construcciones mudéjares de otros lugares donde estuvieron establecidos.

 Aunque el conjunto actual tiene un claro aspecto “cristiano”, no cabe la menor duda de su origen árabe y del uso que se le dio a la construcción, especialmente a la torre de defensa de la mezquita y la alquería de la antigua Senija morisca.

 Galería fotográfica:
















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