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En él no sólo podrán ver los castillos, fortalezas y torres propiamente dichos, sino que nuestro catálogo de Castillos de Alicante incluye todas las fortificaciones de carácter militar y/o defensivo, a través de la Historia de Alicante, desde la Prehistoria hasta nuestros días.

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Ximo G. Rico. Presidente Asociación "Amigos del Castillo de Elda"

Elda, Septiembre de 2.013

martes, 24 de septiembre de 2013

Torre de la Font Bona (Bañeres) CA-049



Localización:

La Torre de la Font Bona, también denominada en un protocolo notarial del siglo XIX como Torre del Cavaller, se encuentra ubicada en la ciudad alicantina de Bañeres de Mariola.

 Fue edificada a inicios del siglo XVI aprovechando una pequeña colina con poca pendiente, al noroeste del centro urbano de Bañeres, llamada "Capollet del Águila", en las estribaciones de la sierra de Mariola, a una altitud de 777 metros s.n.m., y a unos 40 metros por debajo del centro de la población.

Localización en Google Maps

Vista de la Torre de la Font Bona en Google

 Para llegar hasta ella, una vez ubicados en el casco urbano de la ciudad, nos fijaremos en la señalización existente para su localización. Se encuentra exactamente en la Calle de la Torre, cercana al Museo del Papel, donde se ubica también la oficina de la Tourist-Info de Bañeres de Mariola, y de un colegio público.


Localización en el mapa topográfico

Historia:

 Disponemos de muy pocos datos historiográficos sobre la torre. El primero de ellos nos lo ofreció Antonio J. Cavanilles en uno de sus libros, donde aparece un grabado de la torre con una vista de la villa, y se ve que se trata de una torre exenta, con remate a dos aguas y su ubicación al lado del camino de acceso a la localidad.

 La excavación arqueológica de salvamento realizada en 1.990, permitió registrar los diferentes usos y reformas que se llevaron a cabo desde su construcción a inicios del siglo XVI hasta mediados del XX. En síntesis, podemos decir que han sido cuatro fases de reacondicionamiento que se han podido constatar y representadas por una continua sucesión de pavimentos.


Planta y alzado de la Torre de la Font Bona


Sección interior de la torre

 El más antiguo nos muestra su empleo como planta para almacenamiento, estando relacionada con una gran vasija rehundida en el suelo y con semillas de vitis vinífera (pepitas de la uva), posiblemente relacionada con la conservación de pasas, es decir, uva seca.

 Este pavimento siguió en uso hasta mediados del siglo XVII y a partir de aquí se inició otra reforma del pavimento, que también afectó a la escalera de caracol, ya que el escalón donde se apoya también se reformó, y es posible que la cubierta de la torre, fuese levantada por esas fechas.

 La tercera fase de reacondicionamiento se llevó a cabo durante el segundo tercio del siglo XIX y produjo la sustitución de los forjados interiores por los que hasta hace poco mantuvo la torre, abriendo también nuevas puertas en la planta baja y en el exterior de la segunda se añadieron algunas ventanas, pasando la planta baja a ser una habitación destinada  a la producción de vino.

 Por último, en el siglo XX se realizaron obras poco significativas que mantuvieron la habitabilidad del edificio.

 En resumen, se trata de un edificio señorial de bajo rango, propio de un Cavaller, y asociado a labores agrarias de sus dueños, así como vía de comunicación entre Bañeres y Bocairente, ya en tierras valencianas, posiblemente de la familia Arqués, por el escudo que existe en uno de los paramentos de la torre.



Escudo de la población de Bañeres de Mariola


Estado actual:

Se trata de una torre exenta, en origen situada en la margen izquierda del camino de Bañeres a Bocairente, fuera del núcleo urbano, presentando su puerta principal y única de acceso, claramente orientada al mediodía. A las plantas superiores necesariamente se tenía que acceder a través de una escalera de caracol situada en el ángulo suroeste de la misma y que partía de la planta baja, hoy resturada.

 En la actualidad, la torre está absorbida por la expansión urbana que viene desarrollándose desde mediados del siglo XX. A lo largo del tiempo ha sufrido muchas transformaciones en su estructura (Jover Maestre, 1991-1999), sobre todo a partir de mediados del siglo XIX en que fue integrada totalmente como parte de una vivienda de dos plantas. En su integración se transformó parte de su interior, cegando la antigua escalera de caracol; del exterior, rompiendo la ventana de la fachada de la segunda planta para funcionar como puerta de acceso a las plantas superiores desde la casa adosada, y se abujardaron los sillares de las aristas de la fachada así como de las puertas de acceso, abriéndose dos puertas nuevas rompiendo los muros este y norte de la planta baja de la torre. En diciembre de 1.990 se llevaron a cabo las obras de restauración y excavación arqueológica pertinentes, con el objeto de adecuar la torre para convertirla en el actual Museo Arqueológico Municipal.

 Este edificio puede ser considerado como de planta cuadrada, con unas dimensiones en su planta baja de 7,25 metros de fachada  por  7,40 metros de lado. Es una torre de cuatro pisos, con una altura aproximada desde el suelo hasta el punto más alto dela cubierta de 18 metros y de 15,70 metros hasta la cornisa. Fue construida con muros de mampostería sin revestir exteriormente. Las esquinas, cornisas, dinteles de huecos, arcos y los elementos más significativos como pueden ser el acceso principal en la planta baja, el matacán y las ventanas originales están resueltos en sillería. En uno de los sillares exteriores de la segunda planta del ángulo sureste existe un escudo de armas en piedra caliza de reducidas dimensiones, que se cree pertenece a la familia Arqués, una de las propietarias de la torre.

 El grosor de los muros en su planta baja es aproximadamente de 1,30 metros, espesor que va descendiendo del orden de 0,15 - 0,20 metros a medida que se va ascendiendo por plantas. Estructuralmente, la torre presenta en su interior dos soluciones arquitectónicas que merecen ser destacadas. Por una parte en su construcción inicial el acceso a las plantas superiores se subsanó con la creación en el ángulo suroeste de la planta de la torre, de un rehundimiento circular en el muro de aproximadamente 0,70 metros de radio, que sirvió para la ubicación de una escalera de caracol. Por otra parte como segunda solución, la torre presenta desde su construcción un estrechamiento de 0,20 metros y cercano a los 2 metros de longitud en la zona central de su muro este, estrechamiento que se repite en todas las plantas, y que probablemente responda a la mejor fijación de los forjados interiores de cada una e ellas.

 Éstos eran largueros de madera, que ya habían sido cambiados durante el siglo XIX y con su restauración fueron sustituidos por largueros de hormigón. Su cubierta está resuelta con teja árabe dispuesta a dos aguas. Su cubierta original con toda seguridad tampoco fue ésta, ya que la presencia de una cornisa rematando la torre parece indicar que su cubierta original fuera adintelada, y la cubierta a dos aguas que actualmente presenta fue una solución que se realizó con posterioridad a su inicial construcción y que al menos es anterior a finales del siglo XVIII, ya que el grabado de Cavanilles presenta el grabado con dicha cubierta.

Galeria fotográfica:


Detalle de la mampostería de la torre

Antigua foto de la Torre de la Font Bona






















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